La minería en Colombia está a punto de experimentar un cambio radical con la introducción de Ecominerales, un proyecto ambicioso presentado por el Ministro de Minas y Energía, Andrés Camacho. Esta iniciativa, destinada a ser el “Ecopetrol” del sector minero, busca transformar la industria desde una perspectiva fundamentalmente extractivista a una más productiva y sostenible. La creación de Ecominerales representa un movimiento estratégico hacia una minería que no solo respeta el medio ambiente sino que también garantiza la soberanía nacional y fomenta el desarrollo del conocimiento.
Ecominerales operará como una empresa industrial y comercial del Estado, vinculada al Ministerio de Minas y Energía. Con personería jurídica y autonomía administrativa y financiera, esta entidad promete ser un agente de cambio en el sector. El proyecto busca la aprobación del Congreso de la República y se centrará en cinco funciones principales: gestionar los bienes que revierten al Estado de las empresas mineras al finalizar sus contratos, fomentar la formalización de la pequeña y mediana minería, desarrollar actividades de compra, beneficio y transformación de minerales, comercializar minerales estratégicos como el oro, y llevar a cabo actividades de la cadena minera tanto en Colombia como en el extranjero.
Uno de los objetivos clave de Ecominerales es formalizar a los pequeños y medianos mineros, integrándolos en el mercado legal y evitando que la producción minera caiga en manos de grupos al margen de la ley. Esta formalización no solo aumentará la seguridad en el sector sino que también asegurará un trato más justo y equitativo para los trabajadores mineros.
La participación del Estado en el mercado de minerales a través de Ecominerales tiene el potencial de fortalecer significativamente el sector minero en Colombia. Con una visión centrada en la sostenibilidad y la eficiencia, la nueva empresa minera garantizará la disponibilidad de minerales para el mercado nacional, contribuyendo a la transición energética e industrial del país. Este enfoque no solo impulsa la economía colombiana sino que también aboga por un modelo de minería respetuoso con el medio ambiente, alineado con los objetivos globales de sustentabilidad y gestión del cambio climático.

