Nissan, el gigante automotriz japonés, ha anunciado una inversión significativa en el desarrollo de vehículos eléctricos (EV) en su planta británica, marcando un hito importante tanto para la industria automotriz como para el Reino Unido post-Brexit. Con una inversión de 1.12 mil millones de libras (aproximadamente 1.4 mil millones de dólares), Nissan se compromete a la producción de versiones eléctricas de dos de sus populares modelos, el Qashqai y el Juke, en Sunderland, al noreste de Inglaterra.
Esta decisión representa no solo un voto de confianza en la economía británica, sino también un paso firme hacia una movilidad más sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Rishi Sunak, el primer ministro británico, ha celebrado este movimiento como un símbolo de confianza y un ejemplo de cómo el Reino Unido sigue siendo un destino atractivo para la inversión extranjera, a pesar de los desafíos planteados por el Brexit y la turbulencia política de los últimos años.
La inversión total de Nissan en esta iniciativa ascenderá a 2 mil millones de libras, incluyendo la construcción de una tercera planta de baterías en el Reino Unido y varios proyectos de infraestructura, con la colaboración financiera de sus socios. Este movimiento es estratégico no solo para Nissan sino también para el Reino Unido, ya que se espera que apoye a 7,000 trabajadores en Sunderland y a 30,000 personas más en la cadena de suministro.

