La minería, un pilar crucial en la economía peruana, enfrenta retos significativos en el horizonte. La inversión en el sector está proyectada a decaer en un 18% este año, lo que refleja la preocupación creciente sobre la falta de nuevos proyectos y su impacto en el crecimiento económico nacional.
El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, alarmó a los participantes en la convención minera Perumin 36 en Arequipa, al presentar estas proyecciones. El impacto se extiende más allá de la minería, con una proyección de disminución de la inversión privada en un 5,3%. Velarde señaló que “la minería ha sido uno de los motores de la economía, y a veces no advertimos su importancia”. Estas palabras resuenan con especial gravedad, considerando las palabras de Miguel Cardozo, presidente de Perumin 36, quien enfatizó la ausencia de “un nuevo gran proyecto de cobre en el mapa para los próximos tres años”.
Estas proyecciones no surgieron de la nada. Un cúmulo de factores ha contribuido al sombrío panorama económico. Las protestas sociales a inicios de año paralizaron operaciones y generaron pérdidas económicas, con un impacto negativo del 0,8% del PIB. Las empresas medianas y pequeñas fueron las más afectadas, reforzando la fragilidad de estos sectores esenciales para la economía.
Además, el fenómeno climático del Niño Costero causó sequías en la sierra sur, recortando un adicional 0,1% del PIB. No obstante, el fenómeno El Niño Global es una preocupación aún mayor. Velarde expresó inquietud sobre sus potenciales efectos inflacionarios en el próximo año. Aunque las expectativas de inflación a doce meses están bajando, ubicándose en 3,4%, la situación podría cambiar dependiendo de la intensidad del fenómeno El Niño.

