La dinámica global de la minería está en constante evolución, influenciada por factores económicos, políticos y monetarios. Esta semana, el foco está en el cobre, cuyo precio ha experimentado un repunte debido a influencias procedentes de China, el principal consumidor mundial de metales.
A las 1000 GMT del jueves, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) registró un incremento del 0,6%, cotizándose a 8,017 dólares por tonelada. Es relevante señalar que este metal ha experimentado una disminución del 10% desde principios de agosto.
Economía China: Impulso para el cobre
La economía china ha mostrado señales prometedoras para los inversionistas en el mercado de metales. Datos publicados el miércoles indicaron un crecimiento económico más rápido de lo esperado durante el tercer trimestre. Además, el consumo y la actividad industrial en septiembre superaron las expectativas.
Edward Gardner, de Capital Economics, comentó: “Llevamos todo el año observando un fuerte crecimiento de la inversión en el sector de las infraestructuras de China. Esta inversión ha respaldado la actividad de la construcción en momentos donde el sector inmobiliario ha enfrentado desafíos.”
No obstante, aunque las expectativas de estímulos adicionales están presentes, Gardner señaló que, si se concretan, estos estímulos “pondrán un piso bajo la actividad general de la construcción, pero no conducirán a un gran repunte”.
Dólar y tasas de interés: Frenos para el alza del cobre
A pesar de los datos prometedores procedentes de China, la firmeza del índice dólar y la expectativa de que las tasas de interés estadounidenses se mantengan elevadas para combatir la inflación han limitado las ganancias. Con un rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años cerca del 5%, los ojos están puestos en las próximas declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell.
Mientras tanto, otros metales básicos han registrado movimientos variados en la LME. El aluminio y el zinc experimentaron ligeras alzas, mientras que el níquel y el estaño cedieron terreno.

