El mercado de metales, especialmente el cobre, ha experimentado fluctuaciones significativas en los últimos tiempos. Los precios del cobre ampliaban sus pérdidas el martes, anticipando la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos. La preocupación principal radica en que unas tasas de interés altas por un tiempo prolongado frenen la demanda de metales, sumado al aumento de inventarios.
El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) experimentó una baja del 1% a 8,278 dólares por tonelada métrica, siguiendo un descenso previo del 0,6%. Aunque no se espera que la Reserva Federal estadounidense suba las tasas en el corto plazo, la perspectiva de mantenerlas en niveles altos para desacelerar la inflación ha causado incertidumbre en los mercados financieros.
Nitesh Shah, estratega de materias primas de WisdomTree, comentó: “Esperamos tasas más altas durante más tiempo porque la fortaleza de los datos económicos es en gran medida favorable y, aunque la inflación se está enfriando, aún no estamos fuera de peligro, especialmente con los precios de la energía reavivándose”.
China, uno de los principales actores en el mercado de metales, ha estado aplicando medidas de estímulo económico. Sin embargo, el crecimiento económico del gigante asiático es mediocre y los inversores están preocupados por el endeudado sector inmobiliario del país. Esta situación ha llevado a que el optimismo de las empresas estadounidenses respecto a China caiga a mínimos históricos.
El contrato de cobre para entrega en octubre en la Bolsa de Futuros de Shanghai también reflejó una caída, y los operadores están atentos a la presión de la depreciación del yuan chino frente al dólar estadounidense. Esta situación podría afectar a la demanda china de metales industriales que cotizan en el billete verde.
Por otro lado, las existencias en los almacenes regulados por la LME siguen en aumento, lo que resalta el incremento de la oferta en un contexto de débil demanda. Las existencias de cobre de la LME se han disparado un 175% desde mediados de julio, alcanzando el nivel más alto desde mayo de 2022.
Otros metales industriales, como el aluminio, zinc, plomo, níquel y estaño, también han experimentado descensos en sus precios, reflejando la tendencia general del mercado.

