La filial mexicana de Newmont, Minera Peñasquito, ha estado en el ojo del huracán desde que se inició una huelga en su mina de oro y plata el pasado 7 de junio. La empresa, con sede en Zacatecas, ha anunciado que los resultados financieros para el segundo y tercer trimestre se han visto seriamente afectados. Pero, ¿qué significa esto para la industria minera en México y cómo puede ser una oportunidad para el cambio?
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El Impacto Financiero
Según un comunicado de la empresa, las proyecciones financieras indican que no habrá utilidades que repartir a los trabajadores para este ejercicio fiscal. Esto es especialmente preocupante, ya que la mina Peñasquito es el mayor productor mexicano de oro, plata, zinc y plomo. En 2022, la mina produjo 566,000oz de oro, 29,7Moz de plata, 171,000t de zinc y 66,000t de plomo, según datos de la cámara minera mexicana Camimex.
Las Demandas de los Trabajadores
Unos 2,000 miembros del sindicato de trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos votaron a favor de la huelga. Las demandas incluyen incumplimientos del convenio colectivo y de los pagos en virtud del régimen de participación en los beneficios (PTU). Los trabajadores exigen que su participación en los beneficios aumente del 10% al 20%.
La Respuesta de Newmont
Tom Palmer, Consejero Delegado de Newmont, con sede en Denver, ha declarado que la empresa está revisando críticamente sus inversiones en México. Asegura que la empresa ha cumplido con la ley y el convenio colectivo, por lo que no realizará ningún pago adicional en virtud del PTU.
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Oportunidades para el Cambio
Aunque la situación es crítica, también ofrece una oportunidad para revisar y mejorar las prácticas laborales y de inversión en la industria minera mexicana. Es crucial encontrar un equilibrio que beneficie tanto a las empresas como a los trabajadores para garantizar un futuro sostenible para la minería en México.

