En un anuncio histórico que ha sacudido el sector energético mundial, CATL, el gigante chino de las baterías, ha confirmado una inversión de 1,400 millones de dólares para explotar las vastas reservas de litio de Bolivia, aún en gran medida sin aprovechar. Esta inversión, que sigue a una asociación con el Gobierno de Bolivia firmada en enero, fortalece aún más la posición de CATL como el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos.
El presidente boliviano, Luis Arce, confirmó el compromiso después de una reunión con Burton Roy, presidente del Comité de Inversiones de CATL. En el marco de este compromiso, se construirán dos plantas de litio para extraer minerales de los salares de Uyuni y Oruro en Bolivia.
Estas plantas, cuya construcción podría comenzar ya en julio, forman parte de una inversión global que ascendería a unos 9,900 millones de dólares durante el proceso industrial del proyecto. Se espera que cada una de las plantas tenga la capacidad de producir hasta 25,000 toneladas métricas de carbonato de litio para baterías al año.
Actualmente, CATL no produce litio, pero ha invertido en varios proyectos en China. La inversión en Bolivia marca un hito en su estrategia de expansión y consolidación como líder mundial en la producción de baterías para vehículos eléctricos.
Las reservas de litio en el emblemático salar boliviano se estiman en 21 millones de toneladas métricas, pero hasta ahora casi no hay producción industrial ni reservas comercialmente viables. El acuerdo con CATL podría cambiar drásticamente este panorama y convertir a Bolivia en un importante jugador en el mercado mundial de litio, un mineral cada vez más demandado por su uso en las baterías de los vehículos eléctricos.

