El jueves, los precios del cobre cayeron a su nivel más bajo en un mes debido a la inquietud generada por el aumento de las tasas de interés, un factor que podría dañar el crecimiento económico global. Además, signos de una disminución en la demanda de China, el mayor consumidor de metales en el mundo, han contribuido a este descenso.
A las 10:18 GMT, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) bajó un 1,0% a 8,172.5 dólares por tonelada métrica, marcando su mínimo desde el 1 de junio de 8,161 dólares. Esta caída en el precio del cobre es un reflejo de los cambios en la macroeconomía global y los mercados financieros.
“Estamos siendo testigos del impacto de los factores macroeconómicos en los precios de los metales básicos, con los comentarios de línea dura de la Reserva Federal, la fortaleza del dólar estadounidense y los temores al crecimiento dominando el sentimiento”, dijo Sudakshina Unnikrishnan, analista de Standard Chartered.
El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Jerome Powell, no descartó el miércoles más subidas de tasas en la próxima reunión de política monetaria. Este panorama fortalece al dólar, lo que hace que los metales industriales, valorados en dólares, sean menos atractivos para los tenedores de otras divisas.
La demanda de cobre en China: un factor crítico
China, el gigante asiático y mayor consumidor de metales a nivel global, juega un papel esencial en la industria de la minería de cobre. Sin embargo, se espera que la actividad de las fábricas se contraiga por tercer mes consecutivo en junio, subrayando la necesidad de estímulos adicionales para contrarrestar la debilidad de la demanda.
El cobre, un elemento vital en la industria de la energía y la construcción, ha visto cómo sus existencias globales se han hundido a mínimos de 15 años en los últimos días. Las existencias de cobre en los almacenes registrados en la LME aumentaron ligeramente, pero siguen cerca de su mínimo de siete semanas, según los datos diarios de la LME.
Además del cobre, otros metales básicos también han experimentado variaciones en sus precios. El aluminio de la LME cayó un 1,0%, mientras que el zinc bajó un 0,2%. Por otro lado, el plomo perdió un 0,7%, el estaño cedió un 0,6% y el níquel, que tocó un mínimo de 11 meses el día anterior, ganó un 0,2%.
Este panorama macroeconómico plantea un desafío para la industria de la minería de cobre, pero también abre oportunidades para adaptarse a las nuevas dinámicas de mercado y buscar soluciones innovadoras.

