El mercado de cobre mundial se encuentra en una encrucijada, influenciado por las fluctuaciones económicas que sacuden tanto a Oriente como a Occidente. Mientras el primer ministro chino Li Qiang aboga por estímulos económicos para impulsar la demanda y reactivar los mercados, la creciente preocupación por la desaceleración del crecimiento y la posible subida de las tasas de interés en Occidente amenaza con contrarrestar estos esfuerzos.
La Bolsa de Metales de Londres (LME) refleja estas tensiones. A las 0945 GMT, el cobre a tres meses en la LME registró una caída del 0.2%, situándose en 8,371 dólares por tonelada. No obstante, este contratiempo es solo una pequeña mella en el patrón de crecimiento que ha experimentado el cobre recientemente. En el último mes, el cobre en la LME ha repuntado casi un 7%, recuperándose de su nivel más bajo en casi seis meses.
Los estímulos propuestos por el primer ministro chino podrían infundir vida en los mercados financieros y de metales básicos, pero su efectividad a largo plazo todavía es objeto de debate. “Mi sensación es que todas esas medidas políticas en China seguirán siendo bastante selectivas y moderadas”, dijo Amelia Xiao Fu, del Bank of China International. “Aunque China tome algunas medidas, no creo que vaya a fomentar un repunte sostenido. Creo que es probable que el mercado se mantenga dentro de un rango.”
Además de las condiciones en China, el panorama económico global podría añadir una presión adicional sobre los mercados de materias primas. Las tasas estadounidenses están a punto de subir nuevamente en julio, lo que podría fortalecer el dólar. Esta posibilidad plantea “una presión macro sostenida en todas las materias primas”, añade Fu.
No obstante, no todas las noticias son desalentadoras. Otros metales básicos han demostrado una tendencia alcista, con el aluminio en la LME subiendo un 1,4%, a 2,179,50 dólares por tonelada; el níquel ganaba un 1,6%, a 20,635 dólares; el zinc avanzaba un 1,3%, a 2,357 dólares; el plomo mejoraba un 1,1%, a 2,092,50 dólares; y el estaño trepaba un 1,3%, a 25,960 dólares.
El mercado del cobre y otros metales básicos está claramente en movimiento. Con el peso de las fluctuaciones económicas globales sobre sus hombros, el futuro de este mercado es incierto, pero sin duda será fascinante ver cómo se despliega.

