Los precios del cobre están experimentando un descenso significativo, alcanzando mínimos de seis meses este miércoles. Esta situación se produce después de que recientes informes indicaran que la actividad fabril en China, el principal consumidor mundial de cobre, se ha contraído más rápido de lo previsto en mayo.
Las cifras actuales evidencian que la recuperación económica de China, que ahora se centra más en los servicios que en la industria metalúrgica o la construcción, está perdiendo fuerza. Esta disminución en la demanda de metales ha quedado patente con la reciente disminución en la producción de fábricas en Japón y Corea del Sur.
La tendencia general del mercado es bajista, con las bolsas asiáticas y europeas siguiendo una trayectoria descendente. Mientras tanto, los inversores se preparan para una votación crucial en Washington sobre el límite de la deuda estadounidense.
El cobre de referencia en la Bolsa de Metales de Londres (LME) ha bajado un 0,7% a 8.066,50 dólares la tonelada a las 1016 GMT. El yuan chino también ha caído a su nivel más bajo frente al dólar desde noviembre, ejerciendo más presión sobre los metales que cotizan en dólares al encarecerlos para los compradores chinos.
El costo de este metal, esencial en la energía y la construcción, ha descendido alrededor de un 6% este mes, tras perder un 4,4% en abril. Sin embargo, las primas chinas a la importación de cobre de Yangshan han aumentado, y los analistas de J.P.Morgan sugieren que los precios más bajos están incentivando las compras chinas de metal físico.

