Siguenos en nuestras Redes Sociales

.:: Minería en Línea ::.

Compramos acero; vendemos rebabas

Países y Regiones

Compramos acero; vendemos rebabas

México.- En más de lo mismo de la goliza a las empresas siderúrgicas establecidas en México, durante mayo pasado las exportaciones de acero chino crecieron 3.2 por ciento, en adición al salto de 6.4 en los cuatro meses anteriores, a contrapelo del impuesto especial de 15 por ciento a determinados productos

La medida que de acuerdo con las reglas de la Organización Mundial de Comercio solo es factible para seis meses que están por extinguirse, le hizo los mandados al país de la muralla. La avalancha alcanza 46.28 millones de toneladas.

Lo patético del asunto es que mientras China nos vende acero, al margen de las prácticas desleales al calce, dada la sobreproducción que mantiene, nosotros le vendemos rebabas de metales, haga de cuenta aserrín de la madera.

En la lista de exportaciones de México a la nación del dragón están desperdicios y deshechos de cobre y deshechos, desperdicios y recortes de poli, es decir trefilado de etileno, además de desperdicios y deshechos de cobre inferior al 94 por ciento de peso.

En el primer caso la factura que en el 2008 era de 185 millones de dólares, el año pasado alcanzó 148.

En el segundo bajamos de 68 millones en el 2014 a 39 en el 2015. En el tercero la relación fue 19-10, aunque en el 2008 habíamos alcanzado solo siete.

Adicionalmente China nos compra deshechos, desperdicios y recortes de plástico. Aquí la facturación que en su mejor año, el 2013, había alcanzado 28 millones, se redujo a 10 el año pasado.

Nuestra carta estelar para el mercado del país asiático son vehículos con cilindrada de mil 500 a tres mil centímetros cúbicos. Lo malo es que el monto solo alcanzó el año pasado 800 millones de dólares, por más que en el 2014 habíamos llegado a mil 456.

Ahora que en el caso de vehículos de cilindrada de mil 500 a dos mil 500 centímetros cúbicos, el país dio un salto prodigioso al pasar de uno a 42 millones del 2014 al 2015.

En el escenario de valor agregado están también autopartes, por ejemplo, cajas de velocidad automática, motores de potencia de corriente continua y motores de émbolo de cilindrada superior a mil centímetros cúbicos.

En paralelo, los envíos incluyen computadoras portátiles, unidades de memoria, circuitos modulares, mercancías para el ensamble o fabricación de aeronaves o autopartes…

Ahora que también se incluyen cueros de equino, harina de pescado, cerveza de malta y aceites minerales puros del petróleo.

Del otro lado de la moneda, China nos vendió en 2015 computadoras portátiles por un total de dos mil 773 millones de dólares… frente a los 70 que nos pagó por las nuestras.

Ahora que la factura por teléfonos celulares alcanzó tres mil 661 millones de billetes verdes. En materia de aparatos de conmutación y enrutamiento, ésta fue de mil 247 millones.

En el inaudito México le compra a China productos clasificados como Mercancías para Programas de Promoción Sectorial de la Industria.

En el marco, la nación del Extremo Oriente nos vendió en el 2014 un monto de 270.7 millones de dólares en tornillos, pernos, tuercas, tirapendos, escarpias roscadas, remaches, pasadores, clavijas, chavetas y arándolas.

En paralelo, el país importa temporalmente, es decir en vías de convertir los insumos en mercancías de exportación, circuitos modulares, circuitos impresos, partes para computadora, partes para aparatos telefónicos y aparatos para telefonía.

Con parte de ellos le vendemos productos con mayor valor agregado, por 228 millones 434 mil.

Hace unos días el acucioso investigador Arnulfo Gómez ofreció una conferencia en el Centro de Estudios China-México de la Facultad de Economía de la UNAM, cuyo titulo fue “México y China, ¿Vidas paralelas?”

Nos arrolló el dragón.

El Universal (Opinión de Alberto Barranco)

Comentarios

comments

Información

Clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Más sobre Países y Regiones

Subir