Los actores clave de la industria del acero mantenían este lunes en Bruselas una reunión para convencer a China, principal productor mundial acusada de dumping, de que reduzca su producción y respete las reglas comerciales en un sector en que la emergencia ya es “cuestión de vida o muerte” para las empresas.

Los ministros y representantes de 30 países discutían “cómo los gobiernos pueden facilitar orientaciones de mercado para reestructurar la industria y apuntarán a acordar los pasos para reducir las políticas de distorsión de competencia”, según un comunicado de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que coorganiza el evento.

La OCDE espera que de la reunión se logre “una serie de medidas que permitan reencauzar sobre bases sólidas la industria siderúrgica”, declaró la secretaria general adjunta del organismo, Mari Kivinieme, en su discurso de apertura, según sus servicios.

Las miradas estarán focalizadas en China, representada en el encuentro por el ministro de Comercio adjunto, Ji Zhang.

China, que produce casi la mitad del acero mundial, con 740 millones de toneladas en 2014, según cifras de la OCDE, y una capacidad de hasta 1,140 millones, tiene las cartas en la mano para decidir el futuro de la industria.

En sólo cuatro años, entre 2010 y 2014, la producción de acero de China trepó 21%, pero la demanda interna acompañó el declive de su crecimiento económico. En 2014 la demanda se contrajo por primera vez desde 1995, según la OCDE.

Los demás países productores de acero acusan a Beijing de vender su producción al precio del coste, inundando el mercado mundial abundantemente alimentado en un contexto de crecimiento moroso, y en total violación a las reglas de comercio internacionales.

El mes pasado, el gigante indio Tata Steel anunció la venta de sus operaciones en Gran Bretaña, en donde emplea a unas 15,000 personas, así como varias fábricas europeas, reflejando la crisis del sector.

El ministro británico de Comercio, Sajid Javid, participaba de la reunión, cerrada a la prensa, de este lunes, así como el ministro de Economía francés, Emmanuel Macron, o el de México, Ildefonso Guajardo.

El objetivo de la OCDE es lograr un comunicado conjunto al término del coloquio, aunque esta meta parezca difícil.

“No apunto a un comunicado común, quiero una explicación franca”, dijo Emmanuel Macron a periodistas al margen de una conferencia en Brujas (noroeste de Bélgica).


Una cuestión de “vida o muerte” para el sector

“La Unión Europea no es la variable de ajuste del comercio mundial”, añadió, China “no respeta las reglas del comercio mundial” con una producción de acero “subvencionada”, en “sobrecapacidad” que inunda los mercados “a veces por debajo del simple precio de la materia prima y destruye nuestras capacidades productivas”.

Los productores europeos urgen a la Comisión Europea a que tome medidas para sancionar a Pekín por sus prácticas comerciales, a imagen de lo que hizo Estados Unidos que impuso aranceles a los productos chinos de casi 300% en muy poco tiempo.

De momento, la UE impuso medidas anti-dumping contra 1.38% de las importaciones chinas de acero, con un nivel de aranceles de alrededor de 20 por ciento.

China no hizo declaraciones oficiales antes de la reunión, pero una nota editorial de la agencia Xinhua acusa a los gobiernos de recurrir a prácticas proteccionistas.

“Acusar a otros países es siempre fácil (…) Lo último que el mundo necesita es una guerra comercial sobre este tema”, escribió la agencia.

China ya señaló su intención de recortar su capacidad de producción en 150 millones de toneladas durante los próximos cinco años, aunque los analistas estiman que su exceso de producción es de 340 millones de toneladas.

Pero en marzo, la producción de acero chino subió, según cifras oficiales publicadas la semana pasada.

“Las reformas en el sector anunciadas por China son alentadoras”, dijo la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom, que participa en el coloquio de la OCDE, según un discurso transmitido por sus servicios. “Aunque puedan no ser suficientes”, añadió.

Para el sector de la siderurgia europeo se trata ahora “de una cuestión de vida o muerte para las empresas”, dijo Malmstrom instando a “actuar rápido, en particular en respuesta a las prácticas anticompetitivas”.

NTX

Comentarios

comments

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here