España.- La minería leonesa se ahoga y muere entre paradojas. Algunas de ellas tan cuestionables como que, por ejemplo, en la actualidad se paguen los ‘vales’ de mineral -el que se aporta a los trabajadores y extrabajadores del sector por acuerdo- entregando carbón de importación por parte de Hunosa.

El sector, al borde de la desaparición y con la mayor parte de las empresas inmersas bien en suspension de pagos o en expedientes de regulación de empleo, mira precisamente a Hunosa con recelo y hasta cierto enfado.

Desde fuentes del sector leonés se remarca que la mercantil asturiana -cien por cien estatal- se mantiene en la actualidad gracias a las inyeccciones económicas de la administración.

La extracción de carbón «es irrisoria», se recuerda desde el sector. Fue en 2015 cuando la producción alcanzó 300.000 toneladas de mineral, de las cuales, aproximadamente el 40 por ciento es inservible por ser cenizas.

Este tipo de carbón se cotiza a menos de 40 euros la tonelada. Además se recuerda que para la extracción de las 300.000 toneladas emplean alrededor de 1.400 empleados.

Con estos datos, y por ahí viene una de las críticas del sector desde la vertiente leonesa, «la cuenta de resultados es sencilla»: Hunosa ingresa por la extracción de carbón anual unos 12 millones de euros.

Entendiendo que el coste medio anual de un trabajador es de alrededor de 50.000 euros (coste empresa) el total anual de los empleados de Hunosa rondaría unos 70 millones de euros por lo que en el apartado de personal la asturiana tendría un déficit de 58 millones de euros.

Diferencias

A todo esto habría aquel añadir los gastos de maquinaria, equipamientos, energia eléctrica, suministros, entre otros. Si con estas cifras cualquier empresa que se precie es inviable y estaría abocada al cierre inmediato, habría que añadirle como gastos a mayores todo el personal de las contratas, lo cual supone un gasto que sería inasumible para cualquier mercantil privada.

Un dato favorable con el que cuenta Hunosa es que dicha producción no tiene problemas de venta ya que más de 200.000 toneladas se queman en su propia térmica, la de Perera y el resto en térmicas asturianas donde no hay problemas ni de precio ni de mercado.

Con estos resultados y para el mantenimiento de los 1.400 empleos directos y otros tantos indirectos el estado inyecta 180 millones de euros de la minería nacional, mientras la cuenca leonesa apenas recibe subvenciones ya que la práctica totalidad de las mercantiles del sector se encuentran inmersas en Ertes, concursos, preconcursos y no están al corriente de pago con la administración, condición “sine qua non” para poder recibir ayudas de la administración.

En los años 2014 y 2015 las ayudas estatales a la minería leonesas apenas llego a 10 millones de euros anuales frente a los mas de 360 millones de euros que recibió la cuenca asturiana.

Los vales de mineral

Si en Hunosa los datos económicos son altamente cuestionables, la ineficiencia empresarial llega a su punto más visible en los denominados vales de carbón, el mineral que se entrega por convenio a trabajadores y extrabajadores. Dicho vale asciende a unas 10.500 toneladas las cuales las tienen que adquirir a terceros para poder cumplir con el convenio de la minería.

Pero la estatal además de tener que comprar el carbón para cumplir con sus trabajadores este lo importan, otro dato que pone en tela de juicio el interes de la administracion por el carbón nacional.

A pesar del empeño de los empresarios leoneses por mantener viva la minería leonesa, ante la falta de ayudas, a las minas no les quedarán más remedio de convertirse en meros museos de las mayores empresas que existieron en nuestra provincia.

Agencias

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