Este 2015, el dragón chino presionó más el pie sobre el cuello de la industria del acero internacional. Asociaciones y empresas del ramo en América Latina unieron fuerzas para analizar y emprender medidas arancelarias que le dieran un respiro a la industria siderúrgica que ha sido afectada por las prácticas antidumping del país asiático.
Tras recortar 7 mil 800 plazas laborales y amenazar con aumentar el número de despidos, el gobierno de México atendió las peticiones de las empresas nacionales e internacionales. El 29 de septiembre anunció un arancel de 15 por ciento a cinco productos del acero provenientes de países con los cuales no se tiene acuerdo comercial. Entre ellos, el planchón, la lámina rolada en frío, alambrón, placa en rollo y lámina rolada en caliente.
Altos Hornos de México (AHMSA), en su reporte anual de 2014, informó que el acero chino entró al país con un subprecio de 20 por ciento. En consecuencia la empresa mexicana se vio forzada a reducir hasta en 40 por ciento sus costos fijos de producción, suspender inversiones, además de despedir a 2 mil 500 empleados directos e indirectos.
La empresa de Alonso Ancira no fue la única en sacar las tijeras. Arcelor Mital prescindió de 2 mil 800 trabajadores y DeAcero de otros 2 mil 500 empleados. AHMSA despidió este año a 2 mil 500 personas.
Aunado a esta medida, las acereras redujeron sus costos fijos hasta en 40 por ciento, de acuerdo con el reporte anual de Altos Hornos con sede en Monclova, Coahuila. Otras acereras y empresas relacionadas como Minera Autlán solicitaron una investigación por prácticas antidumping contra China.
El gobierno mexicano a través de la Secretaría de Economía, durante la convención anual de la Cámara Nacional del Hierro y del Acero, anunció un arancel temporal de 15 por ciento para proteger a la industria nacional.
La vigencia de esta medida termina al final del primer trimestre de 2016. La Secretaría de Economía y las empresas se enfrentarán nuevamente a la realidad. Rafael Rubio, director de la Asociación Latinoamericana de Acero (Alacero), estimó en entrevista para EconomíaHoy que el gobierno mexicano ampliará el plazo de la medida.
PRECIOS DEL ACERO SEGUIRÁN BAJOS
América Latina es la segunda región donde se consume más volumen de acero. La Asociación Latinoamericana de Acero (Alacero), con oficinas centrales en Santiago de Chile, detalló que en el acumulado del año se consumieron 57.9 millones de toneladas de acero laminado. Esta cantidad fue un 3 por ciento menor respecto a la demanda del año anterior. De este total 35 por ciento fue acero importado, porcentaje equivalente a un volumen de 20.2 millones de toneladas. Al mismo tiempo esta cantidad fue mayor en 1 por ciento comparado con los datos de 2014.
Según las estadísticas de Alacero, mientras que la importación aumentó este año, la producción cayó 4 por ciento. Este efecto se entiende por el menor precio al que China colocó su producción en el mercado.
Rafael Rubio, director de esta asociación, advirtió en meses anteriores que en los siguientes tres o cuatro años seguirán bajos los precios del acero. Argumentó que en 2011 el precio promedio de los productos del país asiático en Latinoamérica fue de 944 dólares la tonelada, pero para 2015 descendió a 601 dólares.
La sobreoferta china de unos 80 millones de toneladas en el mercado, aunado a la contracción económica de China, y otras grandes economías, mermó la demanda mundial del metal, en consecuencia las empresas redujeron el ritmo de producción.
La crisis del sector acerero impactó en las industrias manufactureras. En un análisis difundido por la Asociación Latinoamericana de Acero, Germano Mendes de Paula expuso que a nivel global, entre 2003 y 2014, la participación del valor agregado de la industria manufacturera en el PIB se ha reducido 1.6 por ciento.
Brasil, la economía más grande de la región, vio caer la aportación de las manufacturas a su Producto Interno Bruto de 18 a 11 por ciento en 10 años. Las economías de México y Argentina no estuvieron exentas de los daños colaterales tanto de la contracción económica mundial como de la sobreoferta del metal asiático. En esta década, en Argentina la aportación de las manufacturas se mantuvo en 17 por ciento, y en México cayó de 18 a 17 por ciento.
En opinión de Mendes de Paula, la menor inversión en la industria manufacturera de América Latina comparado con Asia contribuyó a que la industria de manufacturera redujera su aportación en el Producto Interno Bruto.
La inversión “en América Latina no es favorable y se ha mantenido estable a pesar del fuerte crecimiento de las economías. Mientras que la participación de la inversión en el PIB fue de 22 por ciento en el caso de Colombia y México, 21 por ciento en Argentina y 20 por ciento en Brasil, en Corea del Sur y otros países del sudeste asiático superó el 30 por ciento, llegando hasta casi 49 por ciento en el caso de China”.
De continuar esta tendencia, “América Latina está perdiendo posiciones versus sus competidores asiáticos en su capacidad de captar inversiones e integrarse en las cadenas de valor globales”.
Diversas empresas regionales y asociaciones, este año lanzaron un llamado de atención a los gobiernos, pusieron énfasis en los riesgos que enfrenta toda la cadena de valor del acero. Las importaciones totales de acero laminado representan 30 por ciento del consumo regional.
En 2014 América Latina consumió casi 9 millones de toneladas de acero laminado chino, cantidad equivalente al 13 por ciento del consumo latinoamericano.
EconomiaHoy

