España.- Es un paso. Un buen paso, pero quedan muchos por dar y cada vez hay menos margen. ArcelorMittal recibió con alegría el comienzo de la investigación de la Unión Europea sobre el acero importado de China y Rusia, países a los que la patronal del sector atribuye prácticas de ‘dumping’. Desde el domingo, las aduanas de todos los países miembros controlan la entrada de bobinas de acero, para aplicar el correspondiente arancel si se demuestra que han sido vendidos a precios tan bajos que pongan de manifiesto la competencia desleal que denuncia la industria europea desde hace meses.
Arcelor da la bienvenida a la iniciativa, pero hace hincapié en la necesidad de adoptar medidas urgentes para frenar las importaciones de acero chino y ruso. Los responsables de la compañía saben que los procesos europeos suelen ser lentos y temen que la investigación se dilate demasiado en el tiempo, por lo que reclaman celeridad a la UE a la hora de poner en marcha las acciones anti dumping que sean necesarias.
Si no, advierten desde la multinacional, la situación va a ir a peor y podría tener más consecuencias de las que ya ha tenido en las factorías asturianas. A día de hoy, los precios continúan muy por debajo de lo deseable para ArcelorMittal que asegura no tener visibilidad de pedidos para el primer trimestre de 2016.
En este escenario, en el que los pedidos de acero no están entrando a las plantas como deberían (algo también habitual en esta época del año), una actuación rápida por parte de la Comisión Europea es vital. Aunque es bien sabido que la institución tiene sus plazos. En función del resultado de la investigación, a partir del 14 de febrero la Comisión podrá tomar medidas provisionales, que se convertirían en definitivas a partir del 13 de agosto y que normalmente tienen una duración de cinco años. Consistirían en la aplicación de aranceles a los productos siderúrgicos de ambos países que eviten las prácticas de ‘dumping’ denunciadas.
Eurofer, la asociación que engloba a las diversas patronales europeas del sector del acero, y de la que forma parte la española Unesid, dio la voz de alarma el pasado 12 de noviembre. Al parecer, los precios del acero chino son un 28% inferiores a los habituales en el mercado, mientras los rusos son entre un 15 y 20% más bajos.
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