El portal de la Minería

Las grandes mineras encuentran una veta inesperada en la impresión 3D

0 3

Los gigantes de la minería hacen buena parte de su negocio alimentando instalaciones como grandes hornos y centrales termoeléctricas. El desarrollo de la tecnología de impresión en tres dimensiones podría sin embargo abrir un mercado completamente nuevo para uno de sus productos menos conocidos: las arenas minerales.

De ellas se obtiene el óxido de titanio, uno de los componentes más valorados en la impresión en 3D (o fabricación por adición) la técnica que consiste en usar máquinas para crear objetos apilando sucesivamente capas de un material.

La tecnología de la impresión en 3D ha roto en los últimos años las paredes de un nicho de mercado que estaba delimitado por la construcción de prototipos y de algunos implantes (como prótesis dentales correctoras o audífonos).

Comienza así a usarse en todo tipo de aplicaciones, y gigantes de los electrodomésticos como Whirlpool o de la aviación como General Electric han comenzado a imprimir en tres dimensiones, como informa The Wall Street Journal.

El óxido de titanio está llamado a ocupar un lugar destacado en este nuevo mercado, puesto que se presenta en forma de rayadura. La impresora carga ese polvo metálico en su ‘cartucho’ y conforme lo va necesitando lo va fundiendo con un láser: las gotas caen donde se necesita, y al enfriarse se solidifican.

De acuerdo a MicroMarket Monitor, el mercado de los consumibles para impresoras industriales en 3D va a crecer a un ritmo del 24% anual de aquí a 2020, cuando estará valorado en cerca de 500 millones de dólares.

Claro que no es previsible que, por ejemplo, los aviones pasen a fabricarse sólo con titanio: se trata de un material resistente y ligero, pero también caro. Por eso los analistas especifican que serán sólo las piezas más complejas las que pasen a ser impresas en 3D.

El Economista de America

Comentarios

comments

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.