La minería se ubica como una de las más dinámicas en términos de inversión.

César Garza, socio encargado de oficina de Deloitte en la Ciudad de Torreón.

Es muy común escuchar la frase: “después de la tormenta siempre viene la calma”. Y para el sector minero esto es hoy una realidad. Después del impacto de la crisis económica de 2009, si bien esta industria enfrenta retos importantes, hoy por hoy se ubica como una de las más dinámicas en términos de inversión y con perspectivas positivas hacia el futuro.

Si nos referimos a retos inmediatos, el sector minero debe atender cuestiones relacionadas con altos costos y el aumento de la incertidumbre frente a la demanda, sin embargo, estos factores no son una limitante para que los empresarios dejen de realizar inversiones en esta industria. La clave radica en establecer una dirección estratégica sólida y mantener un ritmo de crecimiento constante frente a los cambios del mercado. En este caso, la crisis económica ha dejado ya muchos aprendizajes, pues hacer frente a una situación como la actual requiere de un sofisticado nivel de capacidad analítica por parte de las empresas del sector.

Bajo dicha perspectiva, el estudio “Tracking the trends 2013- The top 10 issues mining companies may face in the coming year” (Siguiendo las tendencias de 2013- Los 10 retos que las empresas mineras pueden enfrentar), desarrollado por Deloitte, indica que ante el cambio en la dinámica de la industria, las empresas mineras deben determinar en dónde centrar sus objetivos y recursos. Como ejemplo, señala que una fórmula que a menudo no toman en cuenta es la mejora de sus operaciones y la reducción de costos a fin de asegurarse obtener el máximo provecho de las tecnologías de información existentes.

Siendo así, más allá de detener la producción de frente a la demanda de retornos de inversión más inmediatos por parte de los accionistas, las empresas mineras deben hacer inversiones hoy en día para satisfacer la demanda de materias primas en el largo plazo.

Adicionalmente, existen factores a los que también debe prestarse atención, a fin de potenciar el crecimiento que se vislumbra para el sector a mediano y largo plazo.

• Reto: Costos más altos – La volatilidad de la moneda y los altos costos de operación están afectando las decisiones sobre la producción y proyectos de expansión.

• Recomendación: Para mantener los costos bajo control, las empresas mineras deben establecer claramente sus factores de precios, mejorar la eficiencia de los activos y su modelo de funcionamiento, así como racionalizar las iniciativas de la cadena de suministro.

• Reto: Desaceleración de proyectos de capital – Los ejecutivos mineros se resisten a autorizar nuevos gastos de capital en un momento de márgenes apretados y presión constante para pagar dividendos a los accionistas.

• Recomendación: La respuesta correcta debe basarse en inversiones disciplinadas a través de medidas como la racionalización de proyectos, mejora de la eficiencia del capital, análisis de datos y la garantía de ejecución de iniciativas de calidad.

• Reto: El aumento en el volumen de fusiones y adquisiciones – Como resultado del limitado financiamiento de deuda, algunas empresas mineras están tratando de introducir ofertas preventivamente con los socios de su elección a través de “fusiones y adquisiciones proactivas”.

• Recomendación: Para mejorar las probabilidades de éxito transaccional, el informe sugiere que la participación en el due dilligence sea más exhaustiva para evaluar a los posibles socios y planificar por adelantado la integración de éstos.

• Reto: Lucha contra la corrupción – Las empresas mineras ya están adoptando estándares globales de transparencia para contrarrestar los riesgos que plantea la corrupción; aun así, se necesitan prácticas más responsables frente al mayor escrutinio de los reguladores, tanto de ellas mismas y sus socios, proveedores, prestadores de servicios, agentes e intermediarios.

• Recomendación: La lucha contra la corrupción requiere la adopción de sólidas prácticas corporativas y procedimientos, incluyendo gestión de relaciones con terceros, programas internos de cumplimiento e investigación.

• Reto: Un nuevo nivel de comportamiento responsable.

• Recomendación: La responsabilidad social corporativa se extiende más allá de las evaluaciones de impacto y ahora requiere cumplir con las expectativas y demandas de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y otras partes interesadas, así como operar con mayores niveles de transparencia y sustentabilidad.

• Reto: Escasez de habilidades y talento.

• Recomendación: Las empresas mineras deben hacer frente a la escasez de personal calificado a través del fortalecimiento de habilidades de su equipo, volver a capacitar a colaboradores con un enfoque centrado en el cumplimiento de diferentes funciones, acciones de reclutamiento a través de bolsas de trabajo no tradicionales y patrocinio de programas universitarios.

Las empresas mineras que proactivamente puedan hacer frente a dichos retos estarán en mejores condiciones para satisfacer las necesidades futuras, con altas probabilidades de fortalecer su rol en procesos de progreso y desarrollo de las comunidades en las que operan, así como generar el crecimiento de puestos de trabajo y formación de talento en todo el mundo.

 

Fuente:  El Financiero

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