La minera canadiense Talon Metals Corp anunció recientemente que ha presentado una solicitud para la revisión medioambiental de su ambicioso proyecto minero: la Mina de Níquel Tamarack en Minnesota, ante el Departamento de Recursos Naturales del estado. Este es un paso crucial para Talon, pues el proyecto promete revolucionar el suministro de níquel en los Estados Unidos.
La mina, una operación subterránea, tiene la intención de impulsar el suministro interno de níquel para su uso en baterías de almacenamiento de energía. Actualmente, la cadena de suministro de baterías de EE.UU depende de importaciones de China y Rusia para este mineral, pero la mina de Tamarack podría cambiar eso.
Después de la presentación de la Hoja de Evaluación Ambiental (EAW, por sus siglas en inglés) por parte de Talon, las autoridades comenzarán un proceso para determinar el impacto ambiental del proyecto de Tamarack. Talon ha afirmado que su informe cubre varios aspectos esenciales del proyecto, como la falta de trituración o tratamiento del mineral en la mina y el manejo del agua.
Tesla, uno de los fabricantes de automóviles eléctricos más grandes del mundo, firmó el año pasado su primer contrato de suministro de níquel en los Estados Unidos con Talon Metals. Este movimiento, muestra un esfuerzo por buscar proveedores de metal para las baterías de sus vehículos eléctricos que sean más respetuosos con el medio ambiente.
El proyecto de níquel-cobre-cobalto de Tamarack, donde Talon participa en una empresa conjunta con la minería gigante Río Tinto, está ubicado cerca de la ciudad de Tamarack en el condado de Aitkin, Minnesota. Talon, que actualmente cotiza en bolsa y posee el 51% del proyecto, tiene el derecho de adquirir hasta el 60% del proyecto de níquel de Tamarack.

