Puntos clave
- Intercepto de Alto Grado: Barreno SCR-391 retornó 32 m a 1.846 g/t Au, con núcleo de 4.57 m a 10.430 g/t — segundo resultado de dos dígitos en dos meses
- Diana Genera ROI Inmediato: La concesión recientemente adquirida por US$5.17M ya demuestra múltiples interceptos económicos en 10 de 14 perforaciones RC
- Sistema Distrital Confirmado: Resultados de Diana y La Colorada en mismo round refuerzan tesis de depósito epitermal de escala distrital, no puntual
- Campaña en Expansión: 72 hoyos acumulados de 50,000 m programados; 26 nuevos barrenos en octubre de 2024 posicionan Cerro Caliche como proyecto de relevancia en Sonora
| Mineral | oro |
| Inversión | US$5.17 millones en adquisición de concesión Diana |
| Región | Sonora, México |
El barreno SCR-391 devolvió 32 metros a 1.846 g/t de oro, con un intervalo interno de 4.57 metros a 10.430 g/t. Eso no es ruido estadístico ni un pico aislado — es la segunda vez en dos meses que Sonoro Gold intercepta leyes de dos dígitos en Cerro Caliche, y ocurre precisamente en Diana, una concesión que la compañía apenas adquirió y que ya empieza a justificar cada centavo de los US$5.17 millones que pagó por la expansión del proyecto.
- Diana: de concesión reciente a zona mineralizada con peso propio
- La Colorada: un tercer frente que complica la modelización, pero en el buen sentido
- El sistema en números: 72 barrenos y una campaña que apenas supera el 28%
- Sonora como jurisdicción: ventaja competitiva frente al pipeline latinoamericano
- Lo que falta: definición de recursos y el camino hacia la factibilidad
Diana: de concesión reciente a zona mineralizada con peso propio
El press release de este 1 de octubre consolida 26 barrenos nuevos sobre un total acumulado de 72 hoyos y 14,086 metros dentro de una campaña de 50,000 metros que sigue activa. Los resultados provienen de dos frentes distintos: la concesión Diana al norte del proyecto y la zona La Colorada, identificada recientemente en el sector centro-occidental de la propiedad. Que ambas áreas entreguen interceptos económicamente relevantes en una misma ronda de resultados no es coincidencia — refuerza la tesis central de Sonoro: Cerro Caliche no es un depósito puntual, sino un sistema epitermal de escala distrital.
En Diana, 10 de los 14 barrenos de circulación reversa retornaron múltiples interceptos por encima de 1 g/t Au sobre al menos un metro. El SCR-387 capturó 28.95 metros a 2.598 g/t con un núcleo de 13.72 metros a 5.101 g/t. El SCR-396, orientado hacia el oeste y en dirección a las antiguas labores del mina El Batamote, abrió 47.24 metros a 1.552 g/t con 6.10 metros a 5.623 g/t. Esos espesores y leyes, desde superficie o cerca de ella, son los que hacen viable el esquema de minado a cielo abierto con lixiviación en montón que Sonoro contempla en su Evaluación Económica Preliminar.
La conectividad geológica importa tanto como las leyes. Los resultados de nueve barrenos en Diana demuestran que la mineralización se extiende hacia el sureste, cruzando el Bellotoso Plateau y empatando con la zona Rincón-Bellotoso del proyecto original. Los cinco barrenos al oeste del bloque principal extienden el sistema hacia El Batamote, donde existe historial de trabajos artesanales. La dirección estructural noroeste que controla la mineralización en Diana es la misma que domina el resto del sistema — lo que sugiere continuidad real, no yuxtaposición accidental.
La Colorada: un tercer frente que complica la modelización, pero en el buen sentido
A 300 metros al oeste del área de la operación contemplada en la PEA, Sonoro perforó 12 barrenos en una zona que antes no figuraba en ningún modelo de recursos. Los resultados de La Colorada describen una zona mineralizada de tendencia noroeste controlada por diques riolíticos, brechas estructurales y múltiples estructuras mineralizadas — una configuración geológica que la compañía compara con El Colorado, zona ya conocida dentro del proyecto.
La Colorada aún no tiene suficiente definición para cuantificar su contribución al sistema. Pero su existencia a escasos 300 metros del pit propuesto tiene dos implicaciones inmediatas. Primera: cualquier modelo de recursos que Sonoro actualice antes de su siguiente hito regulatorio deberá incorporar esta zona, con el potencial de incrementar tonelaje o mejorar el perfil de leyes del conjunto. Segunda: la complejidad estructural del área central del proyecto aumenta — lo que exige mayor densidad de perforación antes de poder cerrar la geología con confianza.
Para una junior en etapa de exploración avanzada, más zonas mineralizadas es la noticia que los inversionistas quieren escuchar. El riesgo, sin embargo, es que la expansión lateral del sistema desvíe capital de la perforación de definición que se necesita para convertir recursos inferidos en medidos e indicados — el paso obligatorio antes de cualquier estudio de factibilidad.
El sistema en números: 72 barrenos y una campaña que apenas supera el 28%
Con 14,086 metros completados sobre un objetivo de 50,000, Sonoro lleva perforado apenas el 28% de su campaña actual. Eso significa que el grueso del programa de perforación — más de 35,000 metros — aún está por ejecutarse. Para una empresa de su capitalización, mantener ese ritmo operativo requiere disciplina financiera y condiciones climáticas favorables en el norte de Sonora, donde la temporada de lluvias puede interrumpir operaciones entre junio y septiembre.
El proyecto acumula ahora zonas mineralizadas identificadas en varios sectores: Rincón-Bellotoso, El Colorado, El Quince — reportada en septiembre pasado con leyes de 3 a 4.5 g/t Au —, Diana y La Colorada. Como reportó Minería en Línea en su cobertura de la campaña de 10,000 metros completados, el patrón de expansión consistente sugiere un sistema en el que cada nuevo sector perforado arroja mineralización económica. El riesgo de que alguna zona resulte discontinua existe, pero la coherencia estructural del sistema — todos los corredores con tendencia noroeste — reduce ese escenario.
El CEO Kenneth MacLeod mantiene el doble objetivo: avanzar hacia una operación minera inicial con el inventario de recursos existente mientras continúa investigando las concesiones adquiridas recientemente. Es una estrategia sensata — no apostar todo a la exploración cuando ya existe base para una decisión de construcción, pero tampoco cerrar la puerta a un sistema que sigue sorprendiendo con cada ronda de barrenos.
Sonora como jurisdicción: ventaja competitiva frente al pipeline latinoamericano
Cerro Caliche opera en Sonora, el estado que concentra aproximadamente el 45% de la producción minera nacional. La infraestructura de acceso, la disponibilidad de agua industrial, la mano de obra calificada y la cercanía a puertos del Pacífico hacen de Sonora una jurisdicción de primer nivel para proyectos de lixiviación en montón. El estado alberga activos como Buenavista del Cobre de Grupo México y Las Chispas de Coeur Mining — esta última adquirida en 2024 por US$1,700 millones — lo que evidencia el apetito institucional por activos sonorenses con métricas sólidas.
Frente a ese benchmark, Cerro Caliche es un proyecto en etapa de exploración avanzada con PEA presentada en abril de 2026 y un sistema de recursos que sigue creciendo. La brecha con Las Chispas en términos de escala y madurez es amplia, pero el vector de crecimiento de Sonoro apunta en la dirección correcta. Para una junior cotizada en el TSXV con ticker SGO y en el OTCQB como SMOFF, los resultados de hoy son la moneda de cambio para mantener el acceso a capital de exploración en un mercado canadiense que sigue siendo el principal proveedor de financiamiento para proyectos en etapa temprana en México.
El contexto regulatorio también favorece. El gobierno de Claudia Sheinbaum ha mostrado una postura más pragmática con la inversión minera que la administración anterior: el backlog de permisos en Zacatecas se redujo de 25 a 5 trámites pendientes, y el Plan México-EUA de Minerales Críticos firmado en febrero de 2026 señala al oro — aunque no como mineral crítico en sentido estricto — dentro de un entorno general de mayor apertura a la inversión extranjera en el sector.
Lo que falta: definición de recursos y el camino hacia la factibilidad
Los resultados de hoy son sólidos en términos exploratorios. Lo que Sonoro necesita demostrar en los próximos 12 a 18 meses es capacidad de convertir esa exploración en un recurso definido con suficiente confianza geológica para sostener un estudio de factibilidad. La PEA de abril de 2026 establece la dirección, pero una PEA no es un documento bancable — es una declaración de intención con márgenes de error de ±35% en costos.
El paso natural es un estudio de prefactibilidad respaldado por un recurso de categoría medida e indicada. Para eso, Sonoro necesita densificar la perforación en las zonas más prometedoras — particularmente Diana y La Colorada — y reducir la incertidumbre geológica que hoy acompaña a ambas áreas recién incorporadas. Con más de 35,000 metros de perforación aún por completar en esta campaña, la ventana de tiempo existe.
Cada barreno que devuelve interceptos de dos dígitos en g/t Au es un argumento para que el mercado ajuste su valoración del sistema. El SCR-391 con 10.430 g/t sobre 4.57 metros no es un número menor en ningún distrito aurífero del mundo. La pregunta para los próximos trimestres no es si el sistema existe — eso ya está demostrado — sino si Sonoro tiene el capital y la disciplina operativa para convertirlo en una decisión de construcción antes de que el ciclo del oro cambie de dirección.

