- Fichaje estratégico: Matthew Gili, ex COO de Oyu Tolgoi y ex CTO de Barrick Gold, acepta puesto de Director No Ejecutivo en American Rare Earths
- Perfil ejecutivo: 25 años construyendo minas de clase mundial, incluyendo operación compleja en Mongolia y primer yacimiento de cobre nuevo en EE.UU. en una década
- Credibilidad de proyecto: La aceptación de un CEO activo (Ur-Energy Inc., NYSE) en directorio de junior sugiere viabilidad técnica de Halleck Creek
- Timeline NASDAQ: American Rare Earths busca listing en bolsa estadounidense antes del cierre de 2026
Matthew Gili no es un nombre que aparece en los titulares por accidente. El ex COO de Oyu Tolgoi y ex Chief Technical Officer de Barrick Gold —con 25 años construyendo minas de clase mundial— acaba de aceptar un asiento en el directorio de American Rare Earths Limited. Para una junior australiana que cotiza en ASX y busca su listing en Nasdaq antes de que termine 2026, ese movimiento vale más que cualquier anuncio de recursos.
El fichaje que cambia el perfil del proyecto
American Rare Earths (ASX: ARR | OTCQX: ARRNF) confirmó la designación de Matthew D. Gili como Director No Ejecutivo, sujeta a la formalización de los trámites regulatorios australianos. Gili llega desde Ur-Energy Inc. (NYSE American: URG | TSX: URE), donde hoy ocupa el cargo de President & CEO, convirtiendo a ARE en una de las pocas juniors del sector que suma a su directorio a un CEO activo de una compañía listada en bolsa estadounidense.
El curriculum tiene peso real: 15 años en Rio Tinto, incluyendo el rol de COO en Oyu Tolgoi —una de las operaciones de cobre y oro más complejas del mundo, ubicada en Mongolia—; seis años en Barrick como Chief Technical Officer; y la construcción del primer nuevo yacimiento de cobre en Estados Unidos en una década. No es el tipo de perfil que acepta cualquier invitación. Cuando alguien de ese calibre decide unirse a una junior en etapa de factibilidad, algo en el proyecto lo convenció.
Ese algo es Halleck Creek.
Halleck Creek: la escala que justifica la apuesta
Ubicado en los condados de Albany y Platte, en Wyoming, Halleck Creek es —según datos propios de la compañía respaldados en el anuncio ASX del 4 de febrero de 2025— el depósito de tierras raras más grande conocido en Estados Unidos medido en base a total de óxidos de tierras raras (TREO) contenidos. Esa escala es el argumento central de ARE para todo lo que viene: el Estudio de Factibilidad Definitivo (DFS) en curso, el listing en Nasdaq previsto para el segundo semestre de 2026, y la perspectiva de un domicilio corporativo completamente estadounidense en 2027.
El timing no es casual. La cadena de suministro de tierras raras —materiales críticos para imanes permanentes, vehículos eléctricos, defensa y electrónica de precisión— sigue dominada en más del 85% por China, tanto en extracción como en procesamiento. Washington lleva años buscando alternativas domésticas creíbles. Halleck Creek, por su tamaño y jurisdicción, entra directamente en esa conversación estratégica.
La química que conecta uranio con tierras raras
El argumento técnico detrás de la contratación de Gili es más específico de lo que parece a primera vista. Su experiencia en operaciones ISR (In-Situ Recovery) de uranio en Wyoming no es un adorno curricular —es transferencia directa de know-how.
La recuperación de uranio por ISR y la extracción de tierras raras comparten las mismas disciplinas hidrometalúrgicas centrales: lixiviación ácida, extracción por solventes e intercambio iónico. Son los mismos procesos, aplicados en el mismo entorno regulatorio y geológico. Gili ya operó estas tecnologías a escala industrial en Wyoming. Eso reduce materialmente el riesgo técnico de una de las etapas más complejas del DFS: la definición del proceso de extracción y separación.
El CEO de ARE, Mark Wall, fue directo al respecto: “Las paralelas entre el procesamiento de uranio y de tierras raras son sustanciales y prácticamente significativas. Esto no es simplemente una credencial; es experiencia operativa que beneficiará directamente a nuestro Comité Técnico y al Estudio de Factibilidad.” En la jerga de las juniors, eso se traduce en menos incertidumbre de proceso y mayor solidez en las proyecciones de CAPEX y OPEX que definirán el NPV del proyecto.
Wyoming: jurisdicción que Gili conoce por dentro
Gili reside en Casper, Wyoming. Ese detalle operativo —no menor para un proyecto que necesita navegar permisos estatales, relaciones comunitarias y el entorno regulatorio específico de un estado históricamente minero pero con creciente escrutinio ambiental— diferencia su incorporación de una designación honorífica. Conoce a los reguladores. Conoce la lógica política local. Y conoce cómo se construye una mina en ese contexto.
Wyoming tiene un marco de royalties estatales y un proceso de permisos para proyectos de extracción que puede volverse un cuello de botella para compañías sin experiencia local. El hecho de que Ur-Energy opera ISR en el estado —y que Gili haya liderado esa operación— significa que ARE agrega al directorio a alguien que ya negoció con las mismas agencias que deberán aprobar Halleck Creek.
Nasdaq 2026: el reloj institucional ya corre
La designación de Gili forma parte de un programa más amplio de renovación del directorio que ARE está ejecutando con miras a su dual listing en Nasdaq, previsto para el segundo semestre de 2026. Sumar a un CEO activo de una compañía NYSE American al board no es solo una señal de calidad de gestión —es un mensaje directo a los fund managers institucionales estadounidenses que evaluarán la emisión.
El mercado de capitales para proyectos de tierras raras en Estados Unidos atraviesa un momento particular. El interés político y estratégico es alto, pero los inversores institucionales han aprendido a ser selectivos después de múltiples proyectos que prometieron escala y no lograron financiamiento. La credencial del equipo directivo se convierte en un factor de diferenciación tan importante como los recursos en el subsuelo.
ARE también apunta a un domicilio corporativo completamente estadounidense en 2027, lo que implicaría una salida progresiva del ASX o al menos una reconfiguración de su estructura de gobernanza. Esa transición es compleja: requiere alinear marcos regulatorios de Australia y Estados Unidos, gestionar la base de accionistas existente en ASX y construir simultáneamente el reconocimiento institucional en Wall Street. Gili, con experiencia en compañías listadas tanto en NYSE como en TSX, conoce esa operación desde adentro.
El DFS como próximo catalizador real
Con Gili incorporado al Comité Técnico, el Estudio de Factibilidad Definitivo de Halleck Creek avanza con un peso técnico que pocos proyectos de tierras raras en Norteamérica pueden mostrar en esta etapa. El DFS definirá los parámetros que el mercado necesita para valorar el proyecto con rigor: CAPEX de construcción, AISC proyectado, perfil de producción y vida útil de la mina.
Para una compañía que busca listing en Nasdaq en menos de 18 meses, entregar un DFS sólido antes —o en paralelo— a esa transacción bursátil es la diferencia entre una valoración de mercado defendible y un descuento por riesgo que destruya el momentum. La contratación de Gili envía una señal clara: ARE no llegará a Nasdaq con un DFS a medias.
El depósito más grande de tierras raras en Estados Unidos tiene ahora en su directorio a uno de los constructores de minas más experimentados del sector. El DFS dirá si la geología justifica la ambición. Pero la estructura técnica y regulatoria para ejecutarlo, por primera vez, está en su lugar.

