Zacatecas Silver dio un paso que el mercado sí suele tomar en serio: ya no habla solo de planes. La empresa informó el 23 de marzo de 2026 que la perforadora y la cuadrilla de Major Drilling Mexico ya llegaron al blanco El Cristo, dentro de su proyecto 100% propio en el estado de Zacatecas. La compañía agregó que espera arrancar el primer barreno en la semana siguiente. El movimiento llega apenas unos días después de que SEMARNAT autorizó el programa de exploración para ese sistema de vetas.
La primera fase del programa se concentrará en los blancos prioritarios del sistema El Cristo. El objetivo no cambia: probar extensiones de la mineralización conocida de plata y metales base, tanto a lo largo del rumbo como en profundidad. La empresa también quiere revisar nuevos blancos definidos con modelado geológico reciente y trabajo de superficie. Bajo el permiso aprobado, el plan de 2026 contempla 4,000 metros de perforación. De ese total, alrededor de 2,800 metros se destinarán a El Cristo y el resto a Pánuco. Zacatecas Silver afirmó, además, que el programa cuenta con financiamiento y con acuerdos de acceso superficial.
El dato geológico que sostiene esta campaña merece atención. El Cristo no es un punto aislado en el mapa. La empresa lo interpreta como la continuación noroccidental del sistema Veta Grande y le atribuye una longitud de más de tres kilómetros dentro de su propiedad. En perforaciones de reconocimiento, el proyecto interceptó mineralización en 22 de 28 barrenos. Ese porcentaje no convierte por sí mismo a El Cristo en un recurso. Sí sugiere, en cambio, que la continuidad del sistema justifica una campaña más ordenada y más profunda.
Los resultados históricos explican por qué la compañía vuelve a este objetivo. En su comunicación del 16 de marzo, Zacatecas Silver recordó intersecciones como 9.53 metros con 175 gramos por tonelada de plata equivalente en el barreno CRI-2022-001. También destacó 0.65 metros con 829 gramos por tonelada de plata equivalente en el barreno CRI-2022-005. Son tramos puntuales y todavía insuficientes para hablar de una base de recursos en El Cristo. Pero sí alcanzan para justificar perforaciones de seguimiento, sobre todo cuando el sistema permanece abierto.
La revisión petrográfica de 2024 afinó todavía más la puntería. La empresa concluyó entonces que muchos barrenos previos cortaron material oxidado en la parte superior de las vetas. También estimó que la transición entre óxidos y sulfuros aparece, de forma irregular, entre 70 y 110 metros de profundidad. Ese dato importa porque los interceptos más profundos, en vetas sulfuradas no oxidadas, arrojaron leyes de plata equivalente más altas. Dicho de forma simple: Zacatecas Silver cree que el sistema puede mejorar con profundidad y diseñó parte del programa actual para probar esa hipótesis.
Ahora bien, conviene poner el avance en su justa dimensión. El Cristo sigue en fase de exploración y todavía no cuenta con un recurso inicial. La empresa lo dice de forma indirecta al señalar que la campaña de 2026 busca avanzar hacia una posible estimación inaugural. Hoy, el único recurso inferido que Zacatecas Silver reporta en el distrito corresponde a Pánuco. Allí informa 20.5 millones de onzas de plata equivalente, contenidas en 3.41 millones de toneladas con 187 gramos por tonelada de plata equivalente. Por eso, la campaña en El Cristo no solo busca buenas leyes; necesita demostrar espesor, continuidad y geometría.
Ese esfuerzo ocurre, además, en un cinturón minero con peso propio. El proyecto Zacatecas Silver se ubica dentro del Fresnillo Silver Belt, una franja que la empresa describe como una de las más productivas del mundo para plata y a la que atribuye más de 6,200 millones de onzas producidas. La compañía también reporta un paquete de 7,826 hectáreas en la zona. En estos distritos maduros, la ventaja no consiste en eliminar el riesgo geológico. La ventaja consiste en trabajar sobre sistemas que ya probaron capacidad para concentrar mineralización relevante a escala regional.
El contexto estatal también ayuda a entender por qué Zacatecas sigue atrayendo campañas de este tipo. El gobierno del estado informó el 23 de marzo de 2026, con base en datos del INEGI, que Zacatecas se mantiene en el primer lugar nacional en producción de oro, plata, plomo y zinc. Reportó, además, 189,871 kilogramos de plata, con un crecimiento anual de 6.4%. Ese liderazgo no valida de forma automática a ningún proyecto junior. Pero sí confirma algo más importante: la entidad conserva peso geológico, infraestructura, servicios y experiencia operativa para sostener actividad minera nueva.
Hay otro elemento que vale la pena subrayar. En exploración, la secuencia también cuenta. Zacatecas Silver ya reunió permiso ambiental, acceso superficial, contrato de perforación y equipo en sitio. Esa cadena reduce el riesgo de ejecución, aunque no elimina el riesgo geológico. Muchas compañías anuncian objetivos. Menos compañías llegan a la etapa en que los metros perforados empiezan a producir información nueva. Por eso, el arribo de la perforadora a El Cristo no garantiza un hallazgo comercial, pero sí marca el inicio de una prueba real para el modelo geológico que la empresa ha defendido desde 2024.
También conviene mirar el movimiento dentro de una estrategia corporativa más amplia. El 2 de marzo, Zacatecas Silver anunció un acuerdo para adquirir cuatro propiedades de exploración a Heliostar en Sonora y Oaxaca. Esa operación amplía su presencia en México y llega justo antes de este arranque en Zacatecas. En otras palabras, la empresa intenta mostrar actividad simultánea en portafolio y en terreno. Para inversionistas y observadores del sector, el mensaje es claro: la historia de El Cristo todavía no es la de un descubrimiento. Hoy es, sobre todo, una prueba de disciplina operativa y de capacidad para convertir indicios en datos consistentes.
Desde una perspectiva sectorial, el valor de esta campaña no termina en la empresa. Programas así ayudan a mantener vivo el conocimiento geológico de un distrito, sostienen demanda para contratistas y laboratorios, y refuerzan una cadena regional de servicios técnicos. Zacatecas conoce bien esa dinámica. El propio gobierno estatal insiste en que la minería sigue siendo un motor de empleo y derrama económica. Esa es la parte que suele perderse entre comunicados corporativos y especulación bursátil. La perforación en El Cristo todavía debe probar mucho, pero ya confirma algo relevante: el subsuelo zacatecano sigue convocando inversión exploratoria seria.

