Alamos Gold cerró 2025 con un salto relevante en su inventario minero y con un mensaje claro para el mercado: la exploración volvió a pagar. La empresa canadiense reportó, al 31 de diciembre de 2025, un aumento de 32% en sus reservas probadas y probables de oro, hasta 15.9 millones de onzas, con una ley promedio de 1.87 g/t, 5% arriba frente al año previo.
El dato importa por dos razones. La primera, porque las reservas sostienen planes de producción, financiamiento y vida de mina. La segunda, porque el crecimiento llegó acompañado de mayor calidad del mineral, algo que suele traducirse en mejores márgenes cuando la operación mantiene control de costos. En esta actualización, Alamos vinculó la mejora con una conversión exitosa de recursos a reservas, en especial dentro del complejo Island Gold District, en Ontario.
La compañía también contextualizó el cálculo con supuestos de precio más altos, pero todavía prudentes frente al entorno actual del metal. Usó 1,800 dólares por onza para estimar reservas y 2,000 dólares por onza para recursos, desde 1,600 y 1,800 dólares, respectivamente, en 2024. Aun así, colocó esos supuestos por debajo del promedio móvil de tres años, que estimó en alrededor de 2,592 dólares por onza.
En términos operativos, la lectura más directa es que Alamos logró más onzas “minables” en el papel, pese a la extracción de 2025. La empresa indicó que el crecimiento de reservas superó la depresión minera de 594,000 onzas durante el año. Ese desempeño extendió a siete años consecutivos la expansión de reservas a nivel corporativo, con una mejora acumulada de 24% en la ley durante ese periodo, según el reporte.
El motor del incremento se concentró en Island Gold, donde las reservas subieron 125% hasta 5.1 millones de onzas, con una ley promedio de 10.61 g/t. La empresa atribuyó el avance a la conversión de recursos de alta ley en el sector inferior de Island East. En ese bloque, las reservas alcanzaron 1.6 millones de onzas, con 15.31 g/t.
Ese crecimiento no se quedó en un dato técnico. Alamos lo conectó con la “Island Gold District Expansion Study”, anunciada el 3 de febrero de 2026, que eleva la escala del distrito a 20,000 toneladas por día. El plan proyecta, tras completar la expansión en 2028, una producción promedio anual de 534,000 onzas en los primeros diez años, con costos AISC de 1,025 dólares por onza. En un mercado donde el capital premia activos de larga vida y alta ley, esa narrativa suele pesar tanto como el número de onzas.
Magino, también en Ontario, aportó otro tramo al crecimiento. Sus reservas en tajo aumentaron 56% a 3.1 millones de onzas, con 0.86 g/t. Alamos explicó que la conversión de recursos a reservas explicó la mayor parte del incremento. En paralelo, los recursos en Magino bajaron, justamente por ese traspaso hacia categorías de mayor certeza económica y geológica.
Young-Davidson mostró un cuadro más estable en reservas, pero con señales de potencial en recursos. Alamos reportó reservas cercanas a 3.0 millones de onzas, con 2.20 g/t, tras una baja marginal de 47,000 onzas. En recursos medidos e indicados, el activo creció 26% a 1.5 millones de onzas y elevó ley a 3.15 g/t, empujado por zonas en el hanging wall. La empresa sostuvo que la vida de reserva se mantiene en 14 años, bajo una tasa de minado subterráneo de 8,000 toneladas por día.
Para México, el foco del reporte cae en el Distrito Mulatos, en Sonora, donde Alamos opera su plataforma productiva y prepara su siguiente etapa con sulfuros. La empresa informó que las reservas del distrito bajaron 14%, a 1.2 millones de onzas, por agotamiento en La Yaqui Grande, aunque la ley subió 27% a 4.0 g/t. Ese matiz importa: menos onzas, pero más calidad promedio, en un distrito que busca alimentar una estrategia de mineral de mayor ley.
El proyecto Puerto Del Aire, o PDA, aparece como pieza central de esa estrategia. Alamos indicó que no actualizó sus reservas de PDA frente al año previo, y las mantuvo en 1.1 millones de onzas con 5.45 g/t, debido a perforación limitada mientras la empresa prioriza el desarrollo. También señaló que reanudará perforación de expansión cuando instale plataformas subterráneas que permitan probar objetivos bajo roca estéril de cobertura, con mayor eficiencia.
El componente más tangible del giro a sulfuros es la planta. Alamos reiteró que PDA incluirá la construcción de un molino de 2,000 toneladas por día para procesar mineral sulfurado de mayor ley, y que el proyecto mantiene ruta para producción inicial a mediados de 2027. En el entorno sonorense, donde la continuidad operativa y el empleo minero sostienen cadenas de proveeduría regionales, la entrada de nueva capacidad de procesamiento suele mover inversión local, servicios y contratación, siempre que la empresa cuide permisos, agua y relacionamiento comunitario.
En exploración, Mulatos también dejó señales. Alamos dijo que en 2025 concentró esfuerzos en extender y definir mineralización sulfurada de mayor ley, como potencial alimento adicional para PDA. El programa sumó recursos en Cerro Pelon y reportó un nuevo hallazgo en Halcon. En recursos medidos e indicados del distrito, la empresa reportó un alza de 26% a 0.8 millones de onzas, con una baja leve de 4% en ley a 1.54 g/t. En Cerro Pelon, destacó que el recurso casi se duplicó hasta 192,000 onzas con 4.28 g/t.
Esa ambición se reflejó en el presupuesto. Alamos fijó un gasto global récord de exploración de 97 millones de dólares para 2026, 37% por encima de los 71 millones gastados en 2025. En Mulatos, asignó 21 millones de dólares, con un programa regional estimado en 44,500 metros. El plan incluye 20,000 metros en Cerro Pelon, 9,000 metros en Halcon y 15,500 metros en otros objetivos del distrito.
En mi análisis, este tipo de actualización tiene un valor doble para el sector. Primero, porque confirma que la exploración no solo descubre, también “madura” inventarios al convertir recursos a reservas, que es donde se juegan los planes de mina. Segundo, porque en un mercado de oro con precios altos, el riesgo no siempre viene del precio, sino de la capacidad de reemplazar onzas y sostener permisos sociales y ambientales. ¿Qué premia hoy el inversionista? Activos que crecen en calidad, proyectos que escalan con disciplina y operaciones que sostienen licencia para operar.
Un detalle técnico del reporte también vale la pena. Alamos precisó que excluyó de la comparación los activos en Türkiye y Quartz Mountain, tras venderlos en 2025. Esa depuración reduce ruido y deja más claro dónde se generó el valor real: Ontario, Manitoba y Sonora.
Como siempre en minería, los números llegan con marco regulatorio y con firmas responsables. Chris Bostwick, vicepresidente senior de Servicios Técnicos, revisó y aprobó la información técnica y figura como “Qualified Person” bajo la norma NI 43-101. Ese estándar importa porque obliga a reportar con metodologías y supuestos verificables, algo clave cuando las reservas guían miles de millones en decisiones.

