La minera canadiense Sierra Madre Gold and Silver ha iniciado recientemente las labores de desarrollo subterráneo en la mina Nazareno, que forma parte del complejo La Guitarra en el Estado de México. Este avance marca un hito en su estrategia para consolidar una operación minera integrada y autosuficiente en la franja de producción de metales preciosos.
Hasta ahora, se han enviado más de 700 toneladas de material mineralizado desde Nazareno hacia la planta procesadora de La Guitarra. Ese volumen no estaba incluido en las estimaciones oficiales previas de recursos.
Durante las etapas iniciales de perforación con voladura y mapeo detallado, el equipo técnico ha descubierto múltiples vetas de plata y oro que convergen en una zona de hasta ocho metros de ancho. En los trabajos se detectó que el nivel de acceso y el nivel 150 verticalmente se hallan separados por aproximadamente 30 metros.
La reconciliación técnica entre el material obtenido en el desarrollo y el modelo de recursos de 2023 revela una sorpresa favorable. Las leyes de plata resultaron un 40 % superiores a las proyectadas y las de oro, un 30 % mayores. Esto sugiere que el proyecto podría tener un potencial extra no captado originalmente.
Para continuar con el avance de túneles y definir la viabilidad de métodos como la minería a gran altura (long hole mining), la empresa adquirió un equipo Ingertrol Sandy 50. Este taladro es portátil, adecuado para operar tanto en superficie como bajo tierra y puede perforar hasta 150 metros con tubería NWL o 250 metros con BWL. Con esa herramienta se espera reducir costos al evitar excavaciones paralelas más extensas.
Nazareno representa el tercer centro minero dentro del complejo La Guitarra, sumando esfuerzos a las minas Guitarra y Coloso. La mina Guitarra ya opera comercialmente desde enero de 2025, mientras que Coloso se encuentra en fase de ramp‑up y prevé alcanzar 150 t/d hacia finales del año.
Para acompañar esta expansión, Sierra Madre completó en julio de 2025 una colocación privada de CA$ 19.5 millones. Con esos fondos busca duplicar la capacidad de procesamiento actual, que ronda las 500 toneladas por día, hacia un rango de 1,200 a 1,500 t/d para el tercer trimestre de 2027. El plan incluye la instalación de un segundo molino de cono, una planta de relleno hidráulico, una planta de espesamiento y una instalación de relaves tipo pila seca con capacidad de 5.8 millones de toneladas.
En cuanto a exploración, el proyecto contempla un programa de perforación de 20,000 metros en los distritos Este del complejo, donde ya se han identificado más de cien vetas epitermais sobre cinco sistemas principales. En el pasado, la exploración histórica registró leyes de hasta 850 gramos por tonelada de plata y 6.5 g/t de oro en algunos sectores.
Desde una perspectiva estratégica, este desarrollo subterráneo reafirma la convicción de Sierra Madre de consolidar operaciones en un complejo con permisos ya vigentes. La cercanía entre los tres núcleos mineros permite optimizar sinergias en explotación, procesamiento e infraestructura. Además, la mejora inesperada en las leyes del mineral podría fortalecer la rentabilidad del proyecto frente a costos operativos cada vez más exigentes.
No obstante, operar bajo tierra implica desafíos técnicos importantes: ventilación, drenaje, desplazamiento de personal, manejo estricto de seguridad e integridad estructural, así como control del ambiente geomecánico. La empresa deberá demostrar competencia en todas esas áreas para que los buenos indicadores iniciales se traduzcan en producción sostenible.
Desde la óptica nacional, esta noticia pone de relieve una ruta viable para reactivar zonas mineras densas en recursos, aprovechando el valor agregado que da la minería subterránea. También refuerza la idea de que México puede beneficiarse no sólo con extracción, sino con inversión técnica, empleo especializado y desarrollo regional. En un contexto internacional de alta competencia por metales preciosos, este tipo de avances fortalece la posición de México como destino atractivo para capitales del sector.
Sierra Madre demuestra que no basta con descubrir vetas: hay que saber contratarlas con ingeniería, disciplina operativa y una estrategia robusta. El desarrollo subterráneo de Nazareno pone a prueba esa capacidad. Si logra consolidarse, podría aportar un volumen significativo al perfil productivo del complejo La Guitarra, mejorando su escala y eficiencia futuros.

