First Quantum Minerals inauguró este 19 de agosto su expansión de US $1.250 millones en la mina de cobre Kansanshi, ubicada en el noroeste de Zambia. Este desarrollo representa la inversión más significativa en el país africano en casi una década y posiciona a la minera canadiense como un actor central en la industria del cobre en África.
La ampliación, conocida como el proyecto S3, incluye una planta de procesamiento de mineral de última generación, que prácticamente duplica la capacidad de molienda de Kansanshi, así como la ampliación de la tolva de alimentación del fundidor en un 25 %. La iniciativa también habilitó una nueva zona de extracción a cielo abierto, lo que permitirá extender la vida útil de la operación hasta el año 2044.
Con esta expansión, la producción de cobre de Kansanshi aumentará desde las 171.000 toneladas anuales registradas en 2024 a un estimado de 250.000 toneladas por año. Este volumen representa una contribución sustancial a los objetivos del Gobierno de Zambia, que ha establecido como meta triplicar la producción nacional de cobre para principios de la próxima década.
Durante la ceremonia de inauguración, el presidente zambiano, Hakainde Hichilema, destacó el papel estratégico que desempeñan la minería y la inversión extranjera directa en el desarrollo económico del país. La mina Kansanshi es propiedad en un 80 % de First Quantum y en un 20 % de la empresa estatal ZCCM Investments Holdings. Esta sociedad ha sido clave para consolidar la cooperación público-privada en el sector extractivo del país.
Tras el cierre forzoso de su emblemática operación en Cobre Panamá en 2023, First Quantum ha reestructurado sus prioridades productivas. Actualmente, más del 90 % del cobre que produce la compañía proviene de sus activos en Zambia, principalmente de Kansanshi y Sentinel, esta última también ubicada en la región noroccidental del país.
Para financiar la expansión, First Quantum emitió bonos por US $714 millones con vencimiento en 2029 y una tasa de interés del 8,625 %. Esta emisión superó el objetivo inicial de US $650 millones, elevando su deuda total en bonos a aproximadamente US $7.800 millones. La compañía también ha evaluado alternativas de financiamiento complementario, como acuerdos de “streaming” de oro y mecanismos de prepago, a fin de reforzar su liquidez y sostenibilidad financiera en el mediano plazo.
En el contexto energético, First Quantum también ha adoptado medidas orientadas a mejorar su matriz de consumo eléctrico. El pasado 30 de junio, el Gobierno de Zambia inauguró la planta solar de Chisamba, con una capacidad instalada de 100 megavatios, destinada a abastecer parcialmente las operaciones mineras de la empresa. Esta planta no solo reduce la dependencia de la energía hidroeléctrica —clave para el suministro residencial—, sino que también representa un avance en la transición hacia fuentes energéticas limpias dentro de la industria extractiva.
La expansión de Kansanshi representa una apuesta estratégica tanto para First Quantum como para Zambia. En un contexto global de creciente demanda de cobre —impulsado por la transición energética, la electrificación del transporte y la digitalización industrial—, el desarrollo de nuevas capacidades de producción en jurisdicciones con estabilidad política se vuelve fundamental. En ese sentido, Zambia refuerza su posición como un socio confiable para la minería internacional.
El proyecto también tiene un impacto directo en el ámbito laboral y social. Durante su fase de construcción, la expansión generó más de 2.000 empleos temporales y, ahora en operación, fortalece la base de empleo permanente en la región. Asimismo, se prevé que los ingresos fiscales derivados de las regalías, impuestos y dividendos contribuyan significativamente a las finanzas públicas del país.
Desde una perspectiva regional, la mina Kansanshi simboliza el potencial de África para convertirse en un proveedor clave de minerales estratégicos. El cobre es esencial para la manufactura de baterías, motores eléctricos y cableado de alta eficiencia, componentes esenciales de las tecnologías limpias del siglo XXI.
El inicio de operaciones de esta expansión no solo reactiva la producción en uno de los yacimientos más importantes del continente, sino que también envía una señal positiva a los inversionistas globales: Zambia está abierta a los negocios, ofrece condiciones atractivas para la inversión minera y cuenta con una infraestructura capaz de respaldar proyectos de gran escala.

