La investigación australiana rompe con décadas de teoría geológica al revelar que los depósitos de litio más ricos del mundo no se formaron cerca de la superficie, sino mucho más profundo, en contacto con el manto. Este hallazgo fue liderado por Curtin University y el Geological Survey of Western Australia (GSWA) y publicado en Nature; redefine cómo y dónde se podría buscar litio a nivel global, justamente cuando su demanda aumenta con fuerza.
Según el profesor Hugh Smithies, los magmas ricos en litio se generaron cuando fundidos de origen mantélico se re-melted y canalizaron a lo largo de fallas profundas, enriqueciendo rocas crustales muy antiguas. Esa conexión entre magmas mantélicos y fuentes corticales explica por qué terrenos arcaicos de Australia Occidental—como el Pilbara y el Yilgarn—sin rocas sedimentarias aparentes, albergan algunos de los mayores depósitos de litio duro del planeta .
Australia Occidental ya suministra cerca del 35 % del litio mundial, más de una vez y media la producción de Chile, el segundo mayor proveedor.
Los modelos de exploración vigentes se fundamentan en sistemas geológicos más jóvenes y sedimentarios, pero este nuevo estudio plantea que los sistemas arcaicos siguen reglas propias y dependen de procesos profundos únicos .
Este conocimiento abre nuevas posibilidades para explorar regiones que antes fueron descartadas. Al llegar en un momento clave, dada la escalada de la demanda de litio para baterías, vehículos eléctricos y almacenamiento renovable, estos resultados podrían transformar la estrategia global de exploración.

