Bank of America (BofA) ha revisado al alza su previsión del precio promedio del oro para los próximos dos años, impulsado por la incertidumbre que generan las políticas comerciales de Estados Unidos. En un reporte reciente, el banco estima que el oro alcanzará los $3,063 dólares por onza en 2025 y llegará hasta los $3,350 en 2026.
Estas cifras representan un aumento considerable frente a sus estimaciones previas de $2,750 para 2025 y $2,625 para 2026, lo que confirma una tendencia alcista en los mercados internacionales de metales preciosos.
Política comercial de EE.UU. impulsa al oro
El incremento de precios no ocurre en un vacío. Desde que Donald Trump retomó la presidencia de EE.UU., ha lanzado una ofensiva arancelaria caracterizada por decisiones súbitas, amenazas y constantes cambios de rumbo. Esta inestabilidad ha generado una fuerte demanda de activos refugio, como el oro.
El metal precioso actualmente se cotiza alrededor de $3,024 por onza, con un crecimiento acumulado superior al 15% en lo que va del año. Esta escalada ha sido impulsada por temores económicos, tensiones geopolíticas y una mayor aversión al riesgo por parte de los inversionistas.
BofA subraya que si la demanda de inversión en oro aumenta un 10%, el precio podría alcanzar los $3,500 por onza en los próximos dos años. En particular, destaca el papel de los bancos centrales, que actualmente mantienen cerca del 10% de sus reservas en oro. Si ese porcentaje se eleva al 30%, el impacto sobre el mercado sería significativo.
¿Qué factores podrían revertir la tendencia?
Aunque el panorama parece favorable para el oro, Bank of America advierte sobre algunos factores que podrían frenar esta tendencia:
- Consolidación fiscal en EE.UU.: una reducción del déficit podría fortalecer al dólar, presionando a la baja el precio del oro.
- Reducción de tensiones geopolíticas: un entorno internacional más estable disminuiría la demanda de refugios seguros.
- Políticas comerciales más cooperativas: si Washington opta por aranceles más específicos y coordinados, podría disminuir la incertidumbre global.
Un evento clave será la posible aplicación de aranceles recíprocos el próximo 2 de abril, lo cual podría alterar el equilibrio del mercado en el corto plazo.
Perspectiva minera: oportunidad para el sector
Este contexto es especialmente relevante para los productores de oro. Precios más altos implican mayores márgenes de ganancia, lo que incentiva nuevas exploraciones, inversiones y desarrollos en el sector minero. Además, en países con reservas significativas de oro, como México, esta tendencia podría fortalecer las economías locales y generar empleos.
Desde una óptica minera, este tipo de pronósticos confirman la importancia estratégica del oro no solo como activo financiero, sino como motor de desarrollo económico sostenible.

