El sector minero en México, un pilar fundamental de la economía nacional, enfrentó un año retador en 2023. Según el indicador industrial mensual del Inegi, la actividad minera, incluyendo la extracción de metales y no metales, experimentó una disminución del 2%, marcando su peor desempeño mensual en diciembre con una caída del 4.9%. Este descenso se atribuye principalmente a dos situaciones adversas: la paralización de operaciones en la mina de oro y plata Peñasquito de Newmont, debido a un conflicto laboral de cuatro meses entre junio y octubre, y la crisis en la siderúrgica Altos Hornos de México (Ahmsa).
A pesar de estos desafíos, los servicios relacionados con la minería lograron un crecimiento del 1.7% en el último año, evidenciando una resistencia parcial del sector ante las adversidades. Este crecimiento se vio impulsado, en gran medida, por la extracción de petróleo y gas, que registró un aumento del 3% anual. Sin embargo, la minería de metales y no metales se vio afectada negativamente por la política del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de congelar la entrega de nuevas concesiones, así como por la incertidumbre generada por la reforma minera en mayo, que entre otros cambios, otorgó al servicio geológico SGM el derecho exclusivo para realizar exploraciones.
La falta de regulaciones para cuatro leyes modificadas que aplican al sector ha obstaculizado varios procesos mineros, especialmente en la exploración primaria, afectando la demanda de servicios relacionados. Además, una propuesta presidencial de reforma constitucional presentada en enero de este año para prohibir la minería a cielo abierto y priorizar el consumo de agua doméstico podría representar nuevos obstáculos para el sector, con posibles efectos económicos “graves” si se aprueba.
La minería a cielo abierto, que contribuye con el 59% del valor total de la producción minera nacional, ha sido históricamente una fuente significativa de ingresos, empleo y bienestar en las comunidades donde se desarrolla. Según la Cámara de Comercio Canadiense en México (CanChamMx) y el capítulo Sonora de la asociación de ingenieros de minas, metalurgistas y geólogos (AIMMGM), esta modalidad de extracción genera crecimiento y estabilidad económica, con más de 2 millones de empleos directos e indirectos y una contribución anual de 150 mil millones de pesos en impuestos federales.
La situación del sector minero en 2023, marcada por una disminución del 2% en su actividad, confirma una estagnación que se ha venido agravando. Esta tendencia negativa contrasta con el crecimiento del 13% en los servicios relacionados con la minería en 2022, resaltando los desafíos y la resiliencia de un sector clave para la economía mexicana.
Frente a estos retos, es crucial que el sector minero y el gobierno trabajen juntos para encontrar soluciones que permitan superar los obstáculos actuales y aprovechar las oportunidades futuras. La implementación de políticas que fomenten la inversión, la exploración y el desarrollo sustentable puede ser la clave para revitalizar la minería en México, asegurando su contribución a la economía nacional y el bienestar de las comunidades involucradas.
Con información de BNamericas

