El mercado mundial de los metales es un espacio en constante fluctuación y está directamente vinculado con la economía de ciertos países dominantes, particularmente China. Esta semana, la economía china, el principal consumidor de metales en el mundo, ha publicado datos económicos más débiles de lo esperado, afectando los precios de los metales, incluyendo el cobre.
A las 1000 GMT, el cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) experimentaba una caída de 2,5%, situándose a 8,460 dólares por tonelada. En la Bolsa de Futuros de Shanghái, el contrato para agosto más negociado también cayó un 1%, a 68,740 yuanes por tonelada.
“Las cifras del PIB han sido más débiles de lo esperado y hasta ahora no se ha anunciado mucho estímulo”, mencionó Amelia Xiao Fu, del Bank of China International en Londres. Los datos del segundo trimestre mostraron un crecimiento de la economía china de solo un 0,8% respecto al trimestre anterior, lo que indica un debilitamiento de la demanda interna y externa.
Consecuentemente, los precios de los metales básicos retrocedieron a pesar de la debilidad del dólar, que está actualmente en sus mínimos de 15 meses tras el mayor desplome semanal del año. Un dólar más débil favorece a las materias primas cotizadas en la divisa estadounidense, al abaratarlas para los compradores con otras monedas.
Además, los datos mostraron que la producción china de metales no ferrosos, incluido el aluminio, aumentó el mes pasado en términos interanuales. Este aumento de la oferta, sumado a una demanda más tibia, indica un probable crecimiento de las existencias de metales.
En otros metales básicos, el aluminio en la LME cayó un 1,8%, a 2,236.50 dólares la tonelada; el zinc descendió un 2,5%, a 2,378 dólares; el plomo perdió un 1%, a 2,100.50 dólares; el níquel disminuyó un 3,1%, a 20,955 dólares; y el estaño retrocedió un 1,4%, a 28,150 dólares. El mercado está en alerta mientras China considera la posibilidad de más estímulos para fortalecer su economía.

