BHP Group Ltd., la minera más grande del mundo, ha solicitado recientemente a Australia que levante la prohibición de larga data sobre la energía nuclear. Esta petición llega en un momento crucial para Australia, ya que el país busca descarbonizar su sistema eléctrico.
Según Laura Tyler, directora técnica de BHP, la energía nuclear “debe formar parte de la conversación” en Australia. “Para asegurarnos de que disponemos de una combinación energética segura y fiable, tenemos que ser capaces de combinarla con la energía nuclear como complemento de la eólica, la solar, las baterías y otras fuentes de electricidad,” afirmó. Según ella, “todo tiene que estar sobre la mesa”.
La mayoría de los ingresos de BHP provienen de sus minas australianas de hierro y carbón. Sin embargo, la empresa también produce uranio, el combustible de los reactores nucleares, en sus instalaciones de Olympic Dam, en Australia Meridional.
El Renacimiento de la Energía Nuclear a nivel Mundial
Tras ser rechazada por razones de seguridad, la energía nuclear está disfrutando de un resurgimiento en popularidad mundial. Este cambio de percepción se debe a la escasez de gas natural a raíz de la invasión rusa de Ucrania, la necesidad de descarbonizar las redes eléctricas y el desarrollo de reactores más pequeños y económicos.
Australia nunca ha tenido energía nuclear, y su uso ha sido prohibido desde la década de 1990. Aunque el gobierno laborista actual apoya esta prohibición, alegando que la riqueza de Australia en recursos renovables la hace innecesaria, la coalición opositora Liberal-Nacional busca anularla. Argumentan que la energía eólica, solar y las baterías no pueden proporcionar una carga de base fiable para sustituir a las centrales de carbón que están siendo eliminadas progresivamente.
El objetivo de BHP es alcanzar cero emisiones netas en todas sus operaciones para 2050. Sin embargo, la compañía advirtió la semana pasada de que sus emisiones podrían aumentar a corto plazo.

