Las mineras de litio se preparan para un futuro en auge en el que los vehículos eléctricos sean parte de lo convencional. No obstante, se vislumbran baches. Los precios están cayendo ante el surgimiento de capacidad productiva adicional y la desaceleración de la demanda en China.
Entre mediados de 2015 y mediados de 2018 los precios del litio, crucial para las baterías recargables, casi se triplicaron a medida la flota mundial de vehículos eléctricos alcanzaba la marca de los 5 millones y la industria automotriz comenzaba a preocuparse por la oferta de materias primas.Eso motivó la apertura de seis minas de litio en Australia desde 2017, con la idea de aprovechar la tecnología en evolución. Pero si bien se avecina el auge de los vehículos, lo cierto es que aún no llega.
Las ventas se están desacelerando en China, el principal mercado, y la ofensiva para llenar la cadena de suministro de baterías se ha enfriado. El resultado: una desplome de 30% en el precio del litio que genera preocupación.”Los últimos datos sobre vehículos eléctricos revelaron una desaceleración del crecimiento, infiriendo que además del exceso de oferta la demanda es ahora un problema”, escribieron Vivienne Lloyd y otros analistas de Macquarie Capital este mes en un informe.
Bloomberg

