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La generación eléctrica con carbón se nutre en un 82% con mineral extranjero, que ya alcanza los 16 millones de toneladas

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España.- La minería española agoniza, lentamente pero, sobre todo, dolorosamente. Inmerso en un debate entre la vida y la muerte, el sector asiste con incredulidad al fin de sus días mientras las centrales eléctricas devoran hasta la saciedad carbón de importación. Y año tras año a mayor escala.

Una realidad que lo recoge el informe de Eurocoal- Asociación Europea para el carbón y el lignito- que revela que la importación de carbón se incrementó en 16 millones de toneladas durant eel 2015, o lo que es lo mismo, en un 14% mientras que en países como en Reino Unido se redujeron drásticamente en un 47% y el aumento en Alemania se limitó al 2%.

Según señala el informe, el mercado europeo del carbón ha mantenido la caída que viene registrado desde el 2012 principalmente por la caída de los precios de la electricidad, la pérdida de cuota de mercado por la “presión” de la regulación ambiental.

Concretamente, la producción de carbón en España paso de las 3,9 millones de toneladas durante el 2014 a las tres millones del 2015 (-23%), una tendencia generalizada en el conjunto de productores europeos donde la caída interanual fue del 5%.

Un año en el que las plantas eléctricas de carbón generaron 50,1 TWh (teravatio-hora) durante el año 2015, dando cobertura al 20% del mix energético español. Sin embargo, apenas el 18,7% del carbón que se quemó en las centrales térmicas españolas fue autóctono. Es decir, el minera extranjero ya representa el 82% del carbón en térmica.

De ahí que desde Eurocoal remarquen las dificultades a las que se enfrenta el sector minero español, “con más de 3.000 puestos de trabajo en peligro, con graves consecuencias económicas y sociales para las cuencas”.

Precios no competitivos

En cuanto a los precios del carbón, el informe señala que mantiene una caída de 45 dólares la tonelada en diciembre del 2015, con una ligera recuperación en los primeros meses. Las razones, según señala, hay que buscarlas en un exceso de capacidad frente a una caída de la demanda, en la desaceleración de la producción industrial en España y por la débil situación económica mundial.

En cualquier caso, la tendencia es que los precios incrementen entre el 2016 y el 2018 pero no hasta límites competitivos, existiendo cierta incertidumbre sobre el futuro del carbón entre el 2020 y el 2013 debido a las negociones europeas en materia de emisiones.

 

León Noticias

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