El portal de la Minería

La evolución de la minería del valle

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España.- El mundo minero es el tema de la nueva exposición que acoge el Museo de la Siderurgia de Sabero hasta el próximo mes de junio. Un sector muy vinculado a la provincia y sobre el que el fotógrafo leonés Álvaro Laiz da su visión particular

Tuvieron que pasar millones de años para que la naturaleza viva se fosilizara, mutara su color del intenso verde al oscuro negro y abandonara la superficie, hundiéndose en el interior de la tierra para atravesarla, recorriéndola en forma de largas vetas de carbón.

A mediados del siglo XIX el hombre descubrió que de aquellas vetas podía volver a brotar la vida, y que el rojo intenso del carbón incandescente era capaz de mover grandes máquinas y fundir minerales con los que poner los cimientos de un nuevo progreso llamado revolución industrial.

Durante siglo y medio este progreso fue imparable y el carbón suministró buena parte de la energía que le dio vida. Han bastado apenas tres décadas para poner fin a la fiebre de siglo y medio y devolver la calma fraguada durante esos millones de años.

Hoy las cuencas mineras se mimetizan con el suelo que pisan, y su paisaje permanece fosilizado, sumidas en el silencio que impone el cierre de las explotaciones, cerrando un circulo que se inició en un tiempo lejano. Con esta idea, el fotógrafo Álvaro Laiz (León 1981), presenta en el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León la exposición temporal Fósil, que se puede ver hasta el día 19 de Junio y que formó también parte de la exposición colectiva Sector Primario en el Musac.

Fósil es una intensa serie fotográfica que analiza, documenta y muestra la evolución de la minería en las cuencas leonesas, sobre todo en el Valle de Laciana y Sabero.

Una forma de vida

Desde finales del siglo XIX, la minería ha sido algo más que un sustento en la provincia, siendo el carbón fosilizado el germen de una cultura y una forma de vida alrededor de la cual poblaciones enteras han crecido y prosperado, y hoy las cuencas se enfrentan a su propia desaparición convirtiéndose, casi podríamos decir, ellas mismas en un fósil.

El artista ha visitado en numerosas ocasiones las cuencas mineras y sus instalaciones, acompañado a los mineros en los diferentes turnos de trabajo, compartido con ellos sus tareas, conocido sus instrumentos de trabajo y documentado la realidad paisajística de su día a día, tanto a nivel más personal como cotidiano. El resultado es un penetrante friso de imágenes tenebristas que dejan constancia de la huella de las minas en el territorio, el paisaje, la sociedad, los trabajadores y, ya casi en la memoria y en la identidad colectiva.

El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León, como centro guardián de esta memoria minera, acoge la exposición, ampliada con nuevas fotografías de los fondos del museo y con otras piezas, con el objeto de que sus visitantes conozcan a las personas y los útiles que durante más de un siglo y medio han contribuido al desarrollo de la comunidad y que hoy en día se están convirtiendo en fósiles de una actividad casi muerta.

El autor

El fotógrafo leonés Álvaro Laiz (León, 1981) ha realizado reportajes y proyectos artísticos centrados en algunas realidades poco visibles tanto en los medios de comunicación como en las exposiciones convencionales. Su trabajo se ha desarrollado fundamentalmente en África, Asia y Sudamérica, colaborando con diversas fundaciones y ONGs, para ofrecernos imágenes sobre la realidad de las personas que han vivido el horror de conflictos y guerras como las de Uganda, los indios Warao en el Orinoco, las personas transexuales en Mongolia o los cazadores de las Taiga en el extremo oriente ruso.

Recientemente Álvaro Laiz ha sido ha sido seleccionado por The New York Times para participar en su Annual New York Portfolio Review, una oportunidad única en la fotografía mundial.

La exposición, que está integrada por 44 fotografías, varios fósiles y otros objetos que evocan la actividad minera tradicional, cuenta con una banda sonora propia, realizada por el compositor José Bautista. Esta banda sonora, que introduce al visitante en el interior de las galerías, junto con el ambiente de semioscuridad que preside las salas, crea el ambiente de reflexión sobre lo que ha sucedido en la minería que buscan el fotógrafo y el museo.

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Diario de León

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