El “nearshoring” es una práctica empresarial en la que una empresa decide trasladar sus operaciones o determinados trabajos a un país cercano. Es una forma de tercerización (outsourcing) pero con la especificidad de la cercanía geográfica.
La idea detrás del nearshoring es aprovechar las ventajas que ofrece la proximidad geográfica, como pueden ser la similitud cultural, la misma zona horaria o zonas horarias cercanas, costos de viaje y comunicación más bajos, y regulaciones comerciales más convenientes.
Esta estrategia puede ser especialmente útil para las empresas que buscan una manera de reducir costos, pero también quieren tener un control más directo y rápido sobre los aspectos de su producción o sus servicios.
Por ejemplo, una empresa de software en los Estados Unidos podría decidir “nearshore” sus operaciones de desarrollo de software a México o Canadá, en lugar de “offshore” a India o China (que implicaría una diferencia horaria significativa y mayores barreras culturales).

