Codelco sorprendió al anunciar su intención de regresar al mercado global de deuda, una decisión que revela su confianza en una recuperación de precios del cobre y en su capacidad para proyectar estabilidad financiera. Tras enfrentar problemas operativos y el impacto de un accidente en su mina El Teniente, la estatal chilena ve un ventana de oportunidad para financiar sus proyectos sin comprometer su calificación crediticia.
El presidente ejecutivo, Rubén Alvarado, ha declarado que la compañía evaluará con cautela el momento de la emisión, aunque mantiene plena convicción de que aún conserva espacio para recurrir al mercado de bonos sin socavar el «investment grade». Codelco apunta cerrar 2025 con una producción propia de cobre que ronda las 1,39 millones de toneladas, por encima de las cifras de 2024.
El interés por volver a emitir deuda se sustenta también en señales positivas del mercado: tras el accidente en El Teniente, los inversionistas empiezan a relativizar riesgos operativos y mirar con optimismo hacia un rebote del metal rojo. El repunte del cobre fortalece el argumento financiero para captar recursos externos.
Este retorno no es inédito: Codelco ya había incursionado en emisiones internacionales, como en 2023 con bonos por 900 millones de dólares a 10 años. Ahora, la diferencia estriba en el contexto: mayor aversión al riesgo global y volatilidad en los mercados de materias primas.
Uno de los factores más delicados es el recuerdo del accidente en El Teniente, que obligó a recortar metas de producción. La estatal ha debido recomponer sus operaciones, reforzar protocolos de seguridad y demostrar que puede estabilizar su desempeño para generar confianza entre los inversionistas.
Sin embargo, el momento para lanzar una emisión dependerá de variables externas: las tasas de interés globales, la demanda de deuda soberana y corporativa latinoamericana, y la evolución del precio del cobre. El mercado exige que Codelco demuestre que sus finanzas internas pueden absorber choques y que su plan de inversión es sólido y transparente.
Emitir nuevos bonos permitiría a Codelco financiar sus proyectos de expansión, modernización y mantenimiento sin recurrir solo a caja propia o endeudamiento interno. Al diversificar fuentes de financiamiento, la empresa gana flexibilidad. Pero también implica asumir mayores exigencias de mercado.
Personalmente pienso que este paso es ambicioso, pero no imprudente si se ejecuta con rigor. Codelco debe cuidar cuidadosamente el timing y las condiciones de la emisión para que los beneficios superen el costo financiero. Si logra sincronizar la percepción del mercado con sus capacidades operativas, puede consolidar su rol como pilar del cobre chileno y mundial.

