La asamblea general y extraordinaria de Aztec Minerals Corp., celebrada el 25 de septiembre de 2025, confirmó un rumbo claro: consolidar su posición en el sector de exploración minera a través de una combinación de continuidad, renovación y compromiso estratégico con sus accionistas y colaboradores clave.
Durante la reunión, los accionistas aprobaron por mayoría todos los puntos del orden del día presentados en la Circular de Información enviada previamente. La estructura directiva quedó ratificada con la elección de Simon Dyakowski, Patricio Varas, James Schilling y Stewart Lockwood como miembros del Consejo de Administración para el próximo periodo. Este nombramiento refleja la intención de mantener una línea coherente con la visión corporativa de la empresa, fortaleciendo a su vez las capacidades del órgano rector mediante perfiles con experiencia técnica, financiera y corporativa.
Un hecho que marcó la jornada fue la salida de Mark Rebagliati del Consejo, tras casi una década de servicio. Su retiro, sin embargo, no implica un alejamiento definitivo. La empresa confirmó su permanencia como Asesor Técnico Senior, un cargo que le permitirá seguir aportando a la evolución del portafolio de exploración sin participar directamente en las decisiones de gobierno corporativo. Rebagliati ha sido una figura influyente en la orientación técnica de Aztec desde su ingreso en 2016, y su nueva posición representa un paso lógico en la evolución profesional dentro de la estructura organizacional.
La aprobación del plan de incentivos en acciones fue otro de los puntos clave abordados en la asamblea. Este mecanismo, conocido como Equity Incentive Plan, contempla la entrega de diversos instrumentos de compensación basados en acciones, incluyendo opciones, unidades diferidas y derechos de apreciación, entre otros. El plan, adoptado inicialmente en 2023 y confirmado nuevamente este año, establece un tope del 10% de las acciones emitidas de la compañía como límite para las emisiones ligadas a estos incentivos.
En términos de gobierno corporativo, la ratificación de este esquema representa una herramienta fundamental para retener talento técnico y ejecutivo, un factor especialmente relevante en una industria caracterizada por la alta rotación de profesionales calificados y por la necesidad de mantener equipos cohesionados a lo largo de los prolongados ciclos de exploración y desarrollo. La alineación de intereses entre directivos, técnicos y accionistas adquiere así una dimensión concreta que puede marcar diferencias significativas en el desempeño operativo y estratégico de una empresa junior en etapa de crecimiento.
Aztec Minerals ha venido consolidando su presencia en México, particularmente con su proyecto Cervantes, ubicado en el estado de Sonora, una zona de alta actividad aurífera. La empresa ha reportado anteriormente resultados alentadores en términos de perforación y modelado geológico, lo que refuerza su interés en avanzar con nuevas campañas exploratorias en esta región. En este contexto, las decisiones tomadas en la asamblea refuerzan no solo la gobernanza interna, sino también la percepción de solidez frente al mercado.
La designación de MNP LLP como firma auditora para el próximo ejercicio fiscal fue otro de los elementos ratificados durante la sesión, reiterando el compromiso de la empresa con las mejores prácticas en materia de transparencia y control financiero. La facultad del Consejo para establecer la remuneración de los auditores quedó también confirmada, como es usual en este tipo de reuniones.
Este ejercicio de validación por parte de los accionistas no debe leerse únicamente como un trámite administrativo, sino como una expresión de respaldo hacia una estrategia definida. Aztec se encuentra en una fase donde la estabilidad institucional y la claridad de objetivos pueden marcar la diferencia frente a competidores que, en algunos casos, enfrentan tensiones internas o dificultades en la ejecución de sus programas de exploración.
En una industria donde los plazos son largos, los riesgos geológicos constantes y el acceso al capital limitado, las señales de madurez organizacional son tan valiosas como los resultados técnicos. Aztec ha apostado por una combinación que busca equilibrio: mantener el rumbo trazado, integrar nuevas visiones en su Consejo y garantizar que su equipo clave esté incentivado para ejecutar con precisión cada fase del desarrollo corporativo.
La aprobación del plan de incentivos y la renovación parcial del Consejo son parte de una estrategia que parece diseñada para consolidar la estructura interna y preparar el terreno para nuevas fases de exploración en México, país que, pese a los desafíos regulatorios recientes, sigue siendo uno de los destinos preferidos para las empresas junior con visión de largo plazo. El respaldo expresado en la asamblea de 2025 refuerza esa perspectiva.

