La minera brasileña Vale anunció que dejará de usar agua en el procesamiento de mineral de hierro en su complejo de Carajás, en el estado de Pará, para fines de 2027. Esta transformación implica que todo el llamado “Sistema Norte” operará completamente en seco, utilizando únicamente la humedad natural del mineral.
Actualmente, el 90 % de la operación ya trabaja sin agua. Esta transición eliminará la generación de residuos conocidos como colas (tailings), que suelen almacenarse en represas. Con ello, se evita construir nuevas estructuras de contención, se reducen costos y se mejora la sostenibilidad del proceso.
Beneficios de la transición a procesamiento seco
1. Impacto ambiental positivo
Prescindir del agua en el beneficio del mineral evita la generación de colas, lo que elimina riesgos asociados a represas como fallas estructurales o filtraciones.
2. Reducción de costos
Al eliminar la necesidad de represas, Vale reduce gastos en infraestructura, mantenimiento, monitoreo y seguros.
3. Mejora en seguridad operativa
Operar en seco simplifica procesos, reduce riesgos laborales y minimiza la complejidad de cierre de minas.
4. Alineación con estándares ESG
Esta estrategia fortalece el compromiso ambiental y social de Vale, en línea con sus metas globales de sostenibilidad.
Gelado: minería circular con residuos mineros
Además del procesamiento seco, Vale apuesta por la minería circular mediante el proyecto Gelado. Este recupera residuos almacenados desde 1985 en el embalse Gelado para convertirlos en pellet feed de alta calidad.
Producción creciente y sostenible
- 2025: 2,5 millones de toneladas.
- 2026: 5 millones de toneladas (duplicación).
- 2027: 6 millones de toneladas proyectadas.
El proceso utiliza dragas eléctricas alimentadas por energía renovable, extrayendo material que contiene hierro (alrededor del 63 %) y procesándolo mediante concentración magnética. Este material vuelve a entrar en la cadena de valor como insumo siderúrgico.
Impacto ambiental del proyecto Gelado
El uso de dragas eléctricas y el reciclaje de residuos reducen en unas 484 000 toneladas de CO₂ las emisiones previstas a lo largo de una década. Esto equivale a sacar de circulación más de 100 000 automóviles compactos que funcionan con gasolina.
Además, el proyecto evita excavar nuevas áreas, disminuye la necesidad de transportar material y preserva el entorno ecológico.
Vale y su meta circular para 2030
Vale planea que el 10 % de su producción anual provenga de operaciones circulares para el año 2030. Esto incluye el reciclaje de residuos, la reutilización de arenas descartadas y nuevos procesos para reaprovechar colas.
El proyecto Gelado es el principal referente de esta transición. Sin embargo, la empresa también explora otras formas de economía circular, como desarrollar materiales de construcción con residuos mineros.
Innovación y sostenibilidad desde la minería
El compromiso de Vale con el procesamiento en seco y la reutilización de residuos demuestra que la minería puede evolucionar hacia modelos más eficientes y responsables. La transformación de Carajás y la ampliación del proyecto Gelado son avances concretos en sostenibilidad minera.
Estos esfuerzos no sólo reducen el impacto ambiental, sino que también posicionan a Vale como líder en innovación y economía circular dentro del sector minero global.

