La minera Antofagasta ha obtenido la aprobación ambiental para extender la vida útil de su mina de cobre Zaldívar en Chile hasta 2051. Esta decisión estratégica incluye una transición planificada hacia el uso de agua de mar, reforzando el compromiso de la empresa con la sostenibilidad y la eficiencia operativa.
Contexto y detalles de la aprobación
Después de un proceso de permisos que duró dos años, la Comisión de Evaluación Ambiental de Chile aprobó la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) presentada por Zaldívar. Esta aprobación permite a la mina continuar utilizando su fuente de agua actual hasta 2028, mientras se prepara para una transición hacia fuentes alternativas más sostenibles, como el agua de mar o fuentes de terceros.
El CEO de Antofagasta, Iván Arriagada, destacó que esta aprobación “facilita la continuidad operativa y el empleo para nuestra fuerza laboral y para numerosas empresas locales que apoyan las operaciones de Zaldívar” .
Beneficios económicos y sociales
La extensión de la vida útil de la mina hasta 2051 no solo garantiza la continuidad de las operaciones, sino que también desbloquea el acceso a reservas de mineral de sulfuro primario, aumentando el potencial de producción y extendiendo la vida económica de la mina.
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Además, la operación continua de Zaldívar proporciona estabilidad laboral a miles de trabajadores y mantiene relaciones comerciales con más de 150 proveedores locales, fortaleciendo la economía regional.
Compromiso con la sostenibilidad
La transición planificada hacia el uso de agua de mar representa un paso significativo en la estrategia de sostenibilidad de Antofagasta. Esta medida reduce la dependencia de fuentes de agua dulce en una de las regiones más áridas del mundo, mitigando los riesgos asociados con la escasez de agua y alineándose con los principios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Este enfoque proactivo también mejora la calificación ESG de la empresa, atrayendo a inversores enfocados en sostenibilidad y reduciendo los riesgos regulatorios futuros.
Perspectivas futuras
Con la aprobación ambiental en mano, Antofagasta está bien posicionada para capitalizar la creciente demanda de cobre impulsada por la transición energética global. La mina Zaldívar, con operaciones aseguradas hasta 2051, jugará un papel clave en el suministro de este metal esencial para tecnologías limpias y renovables.
La compañía continuará evaluando las mejores alternativas para su suministro de agua a largo plazo, asegurando que sus operaciones sigan siendo sostenibles y eficientes en el futuro.
La aprobación ambiental para la extensión de la mina Zaldívar hasta 2051, junto con la transición hacia el uso de agua de mar, refuerza el compromiso de Antofagasta con la sostenibilidad y la eficiencia operativa, asegurando su papel como líder en la producción de cobre en Chile.

