Ghana, el mayor productor de oro en África, ha reforzado su estrategia de compras nacionales de oro al firmar un nuevo acuerdo con nueve compañías mineras. Este pacto amplía el programa iniciado en 2022 que obliga a los grandes productores a vender el 20% de su producción anual al Banco de Ghana. El objetivo: fortalecer las reservas de oro del país y estabilizar su moneda, el cedi.
Entre las empresas que ya participaban en este programa se encuentran gigantes del sector como Newmont, Gold Fields y AngloGold Ashanti. Ahora se suman nombres como Golden Team Mining Company Limited, Akroma Gold Limited y Xtra Gold Mining Limited. Estas nuevas incorporaciones aportarán cerca de 200 kilogramos de oro mensualmente.
¿Cómo funciona el esquema?
Las empresas deben entregar el 20% del oro que exportan al organismo gubernamental GoldBod, el cual fue creado para centralizar las compras de oro de pequeña escala y combatir el contrabando. El metal debe entregarse en forma de barras doré, un formato semi-refinado común en el comercio aurífero.
A cambio, el Banco de Ghana paga en cedis, aplicando un descuento del 1% respecto al precio spot de la Asociación del Mercado de Lingotes de Londres (LBMA, por sus siglas en inglés). Esta fórmula ha demostrado ser eficaz: las reservas de oro del banco central crecieron de 8.77 toneladas en 2022 a 30.8 toneladas en febrero de 2025. En paralelo, las reservas brutas del país alcanzaron los $9.4 mil millones.
Estabilidad económica y valor agregado
El programa no sólo ha fortalecido la moneda nacional frente a presiones externas, sino que también busca capturar mayor valor del recurso más estratégico del país. En un año donde los precios del oro se dispararon un 29% por tensiones geopolíticas y políticas comerciales de EE. UU., Ghana ha demostrado cómo los países mineros pueden proteger sus economías aprovechando el contexto internacional.
GoldBod ha sido clave en esta visión. Además de coordinar la compra directa a empresas industriales, también trabaja para integrar a los mineros artesanales en la economía formal, aumentando sus ingresos y reduciendo el contrabando que afecta la recaudación fiscal y la transparencia del sector.
Un modelo replicable para otros países mineros
Ghana se posiciona como un referente en cómo las políticas públicas pueden convertir la riqueza mineral en estabilidad económica. La medida no interfiere con la operación de las empresas, que continúan exportando el 80% de su producción, pero permite al país retener un porcentaje estratégico para respaldar su moneda.
Este esquema es especialmente relevante para otras naciones africanas o latinoamericanas donde la minería representa un porcentaje importante del PIB, pero que históricamente han tenido dificultades para capturar el valor real de los minerales extraídos.
El equilibrio logrado por Ghana entre el interés nacional y la operación minera privada demuestra que es posible avanzar hacia una minería más incluyente y sustentable sin necesidad de nacionalizaciones o rupturas contractuales.

