B2Gold, la empresa minera canadiense, confirmó que recortará 300 empleos en su mina Otjikoto, ubicada en Namibia, durante 2025. Esta decisión forma parte de la reducción gradual de operaciones debido al agotamiento de las reservas explotables mediante minería a cielo abierto.
La mina Otjikoto comenzó operaciones comerciales en marzo de 2015. Desde entonces, ha sido una pieza clave en la producción global de B2Gold. En 2024, logró una producción récord de 198,142 onzas de oro, lo que representó casi una cuarta parte del total de la compañía. Sin embargo, los recursos superficiales se han agotado, lo que ha obligado a la minera a modificar su operación.
Un recorte progresivo, pero con futuro
La primera fase de recortes inició en 2024, cuando se despidieron 130 empleados. Para 2025, el personal se reducirá de 700 a 400 empleados permanentes. A pesar de estos recortes, B2Gold no abandona el sitio. La empresa mantendrá sus operaciones de procesamiento de stockpiles (material ya extraído) hasta por lo menos 2032.
Además, las operaciones subterráneas en el depósito Wolfshag continuarán activas hasta 2027. La minera tiene confianza en que las exploraciones en curso, especialmente en el depósito Antelope, permitan extender esta vida útil.
Impacto económico y optimización
Durante su última presentación financiera, B2Gold informó que Otjikoto registró una ganancia histórica en 2024, impulsada por los altos precios del oro. Para 2025, se espera una producción de entre 165,000 y 185,000 onzas, con costos operativos proyectados entre 695 y 755 dólares por onza.
La compañía busca mantener la eficiencia operativa, al tiempo que ofrece oportunidades a largo plazo para los empleados afectados por el recorte. Programas de reubicación interna y formación en nuevas habilidades forman parte del plan de salida.
Expansión global continúa
Mientras ajusta sus operaciones en Namibia, B2Gold avanza con proyectos clave a nivel internacional. En Canadá, el desarrollo del proyecto Goose en la región norte avanza según lo planeado, con la primera producción de oro programada para el segundo trimestre de 2025.
Además, la minera sigue consolidando su presencia en Mali y Filipinas, donde opera minas activas, y mantiene proyectos de exploración en países estratégicos como Colombia y Finlandia.
La importancia del legado minero
Aunque Otjikoto entre en fase de repliegue, su legado en la economía local y en la industria minera de Namibia permanece. Desde su inicio, generó empleos estables, contribuyó a la infraestructura regional y reforzó la posición de Namibia como un destino atractivo para la minería responsable.
La minería, cuando se gestiona con visión de largo plazo, no solo extrae recursos: deja una base para el desarrollo sostenible. B2Gold apuesta por ese legado, al tiempo que diversifica su portafolio internacional.

