La semana pasada, el gobierno del Reino Unido introdujo una serie de sanciones que han sacudido profundamente el mercado mundial de metales, especialmente el de aluminio. Estas medidas, que prohíben las entregas a la Bolsa de Metales de Londres (LME) y al Chicago Mercantile Exchange de aluminio, cobre y níquel ruso producidos después del 12 de abril, buscan reducir la demanda y los precios de los suministros rusos, evitando al mismo tiempo alteraciones mayores permitiendo que sus mineros sigan vendiendo a compradores fuera de EE. UU. y Reino Unido.
Desde la implementación de las sanciones, hemos visto un aumento considerable en los precios: el aluminio ha subido un 7%, y el cobre se acerca a los 9,900 dólares por tonelada, un precio no visto desde mediados de 2022. Sin embargo, esta escalada en los precios plantea preguntas sobre las consecuencias no intencionadas de estas políticas, especialmente cuando empresas como Trafigura Group y Glencore Plc han comenzado a retirar grandes cantidades de aluminio de los almacenes de la LME en Corea del Sur y Malasia, llevando las existencias a niveles cercanos a un mínimo histórico.
La Estrategia de Trafigura y Glencore
El corazón de la estrategia de estos traders parece residir en una explotación ingeniosa de las nuevas reglas. Al retirar el metal ruso y volver a registrarlo en la LME bajo una categoría menos deseable, Glencore y Trafigura no solo buscan beneficiarse del cambio de categoría, sino también de acuerdos de participación en los beneficios con los almacenes, obteniendo una parte de la renta pagada por los futuros propietarios del metal.
Este enfoque no es solo una maniobra para maximizar beneficios a corto plazo; también plantea interrogantes serios sobre la efectividad y las repercusiones de las sanciones. ¿Fue el gobierno británico consciente de las oportunidades que estaba creando para que los traders manipularan un conjunto tan complejo de reglas? Y si lo fue, ¿cuál es el balance entre los objetivos políticos y económicos de estas sanciones?
Reacciones y Consecuencias Potenciales
El mercado de aluminio está observando de cerca las acciones del LME y del gobierno británico. La Bolsa ha indicado que está preparada para tomar más medidas si la situación actual amenaza el orden del mercado. Esto podría incluir nuevas restricciones o ajustes a las reglas actuales, lo cual podría alterar nuevamente la dinámica del mercado.
En un contexto más amplio, la situación plantea un dilema para los reguladores y participantes del mercado: ¿cómo diseñar e implementar sanciones que logren los objetivos políticos deseados sin permitir que los actores del mercado las eludan o las utilicen en su beneficio? Este es un debate que seguramente continuará en los próximos meses, especialmente si los precios de los metales siguen subiendo y las tácticas de los traders se vuelven aún más sofisticadas.

