El almacenamiento de energía, especialmente a través de baterías de ion de litio, se ha convertido en una piedra angular para la transición energética global. Sin embargo, según el último informe de la China Energy Storage Alliance (CNESA), el crecimiento en la capacidad de almacenamiento de energía de China podría ver una desaceleración significativa en 2024. Este análisis se basa en estimaciones conservadoras y escenarios ideales presentados por la asociación, resaltando los retos de rentabilidad que enfrenta la industria.
Capacidad de Almacenamiento y Desafíos Económicos
Bajo estimaciones conservadoras, se espera que China añada 30.1GW de nueva capacidad de almacenamiento de energía en 2024, una disminución desde los 34.5GW añadidos en 2023. Incluso bajo un escenario más optimista, se anticipa que las instalaciones de nueva capacidad de almacenamiento de energía aumenten un 19% año tras año hasta alcanzar los 41.2GW. Este crecimiento es menor al esperado en las ventas de productos de almacenamiento de energía, que se prevé aumenten un 35% a nivel mundial.
La importancia de las granjas de baterías conectadas a la red radica en su capacidad para respaldar las energías renovables cuando las condiciones no son óptimas. Esto es especialmente crucial en China, donde la capacidad de gas natural es mínima y las plantas de carbón no ofrecen la flexibilidad requerida para una integración eficiente de energías limpias en la red eléctrica.
Sin embargo, la operación de proyectos de almacenamiento de energía enfrenta desafíos significativos. Los altos costos iniciales y las dificultades para asegurar conexiones a la red y vender electricidad en un mercado dominado por contratos a largo plazo hacen que estos proyectos sean en gran medida no rentables. A esto se suma el tiempo de espera para las conexiones a la red, que puede superar los seis meses, y la degradación de las baterías, lo que pide avances técnicos adicionales.
Retos Geopolíticos y Regulaciones de Carbono
A nivel global, los desafíos geopolíticos y las regulaciones de carbono en Europa presentan obstáculos adicionales para los envíos internacionales de China. La reconfiguración de las cadenas de suministro globales y las “barreras comerciales verdes” son aspectos destacados por CNESA como factores que influirán en la industria en 2024. La sobrestimación de la huella de carbono de los productos chinos en el mecanismo de ajuste fronterizo de carbono de Europa es un ejemplo claro de estos desafíos.
El futuro del almacenamiento de energía en China está en un punto crítico. A pesar de los avances tecnológicos y la expansión de la capacidad, la rentabilidad y los desafíos regulatorios y geopolíticos plantean importantes preguntas sobre la trayectoria de crecimiento de la industria. La adaptación a estas condiciones cambiantes y la innovación constante serán cruciales para mantener el impulso hacia una transición energética sostenible.

