Abu Dhabi, a través de International Resources Holding (IRH), una subsidiaria de International Holding Company, ha demostrado un compromiso firme y estratégico con el sector minero africano al ofrecer más de $1 mil millones para adquirir una participación mayoritaria del 51% en Konkola Copper Mines (KCM) en Zambia. Este movimiento forma parte de un esfuerzo más amplio para asegurar el suministro de metales críticos necesarios para la transición hacia la energía verde, evidenciando la creciente importancia de los recursos naturales en las estrategias económicas y ambientales globales.
La expansión de IRH en Zambia no se limita solo a KCM. Recientemente, adquirieron una participación similar en Mopani Copper Mines por $1.1 mil millones y han expresado su interés en adquirir activos en la mina de cobre Lubambe, actualmente propiedad de EMR Capital. Este enfoque agresivo subraya su objetivo de establecer un imperio minero en la región, un área rica en uno de los metales más codiciados del mundo debido a su papel fundamental en la fabricación de componentes electrónicos y su relevancia en las tecnologías limpias.
El contexto en el que estos movimientos se están desarrollando es igualmente significativo. Los Emiratos Árabes Unidos (EAU), junto con Arabia Saudita, están aumentando su presencia en el sector minero africano en un momento en que la demanda global de cobre está aumentando. Este metal es crucial para la fabricación de vehículos eléctricos, energía solar y otras tecnologías que forman la columna vertebral de la transición energética hacia fuentes más limpias.
Sin embargo, la adquisición propuesta por IRH aún está en fase de negociación y es no vinculante. Vedanta, propiedad del multimillonario indio Anil Agarwal y actual mayoritario en KCM, ha mostrado resistencia a ceder una participación controladora. Vedanta ha intentado desde 2019 revitalizar estos activos tras disputas legales con el gobierno zambiano, que acusó a la compañía de no invertir suficientemente en la expansión de la producción de cobre.
Estos activos no solo son estratégicos sino también desafiantes. El proyecto Konkola Deep Mining Project, que es parte de KCM, es conocido por albergar uno de los depósitos de cobre más ricos del mundo. Sin embargo, enfrenta desafíos significativos, como la eliminación de agua subterránea, que requiere inversiones considerables para ser operativo de nuevo.
El interés de IRH en una participación mayoritaria indica una preferencia por un control activo en lugar de ser un inversor pasivo. Esto podría ser un cambio de juego no solo para los activos de KCM, sino para toda la industria minera en la región. Con un rally en los precios del cobre, este es un momento óptimo para que los inversores entren al mercado, aunque la volatilidad y los desafíos operativos presentan riesgos considerables.
La estrategia de Abu Dhabi, por lo tanto, no solo es una búsqueda de ganancias económicas, sino también una parte de una estrategia más amplia para asegurar recursos críticos necesarios para la transición global hacia energías más limpias y sostenibles. A medida que estas negociaciones continúan, la comunidad internacional está atenta a cómo estos movimientos podrían reconfigurar el panorama energético y minero en África y más allá.

