El Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente reveló su evaluación económica de México, parte del Artículo IV, mostrando datos y previsiones que impactarán decisivamente en la política fiscal y monetaria del país de cara al 2024.
Pronósticos Elevados y Sustento:
Comparado con la estimación anterior de 2.6%, el FMI ahora proyecta un crecimiento económico de 3.2% para 2024. Este optimismo se basa en el fuerte consumo privado y la renovada inversión que han impulsado sectores clave como los servicios, la producción automotriz y la construcción.
Factores Externos y su Influencia:
El crecimiento económico de Estados Unidos, junto con un gasto público elevado en México, podría potenciar aún más estas cifras. Sin embargo, aspectos como incrementos en las tasas de interés a nivel global y retrasos en el gasto de obras públicas podrían ejercer una presión descendente.
Oportunidades y Advertencias:
La estrategia de “nearshoring” presenta una ventana de oportunidades para México. Sin embargo, su aprovechamiento pleno depende de políticas macroeconómicas acertadas y de fomentar la inversión productiva.
Desafíos Fiscales:
El reporte resalta que, aunque se espera un cumplimiento en los objetivos fiscales para 2023, el 2024 presenta un panorama más desafiante. Con ingresos reducidos por la desaceleración económica y un gasto público en aumento, se pronostica un déficit de 5.4% del PIB. Esto ejercerá presión inflacionaria y complicará la labor del Banco de México.
Sugerencias del FMI:
Para contrarrestar este déficit, el FMI sugiere medidas como la eliminación de la tasa cero del IVA, la ampliación de la base de contribuyentes del ISR y un incremento en los impuestos prediales.
Acciones Monetarias Aplaudidas:
A pesar de los desafíos, el FMI reconoce positivamente las acciones del Banco de México frente a las presiones inflacionarias, aunque se espera que las tasas de interés se mantengan altas hasta mediados de 2024.

