Glencore Plc, en colaboración con el reciclador de baterías Li-Cycle Holdings Corp, anunció planes en mayo de crear un centro de reciclaje de baterías de coches eléctricos en Portovesme, Cerdeña. La ambición era producir materiales esenciales, como el carbonato de litio, para abordar la creciente demanda en el auge de los coches eléctricos.
Sin embargo, esta colaboración ha encontrado recientemente un obstáculo en su camino. El Gobierno regional de Cerdeña decidió no acelerar el proceso de aprobación para este proyecto piloto, una decisión que ha decepcionado a Glencore. La empresa señaló que una prolongación innecesaria del proceso de aprobación podría hacer que el proyecto ya no sea económicamente viable para ellos.
La elección de Portovesme no fue casual. Se planeó aprovechar las instalaciones existentes de Glencore en la isla, optimizando la infraestructura y minimizando el impacto ambiental. Además, el reciclaje de baterías es vital para una transición energética sostenible, y una planta en Europa sería estratégica para abordar la escasez de materias primas esenciales.
Glencore aseguró que ha cumplido y seguirá cumpliendo con todas las regulaciones relativas al proyecto. La empresa sigue comprometida con la transparencia y ha prometido proporcionar más información sobre los impactos de la planta en términos de salud, seguridad y medio ambiente.
La resistencia a la aprobación acelerada refleja las preocupaciones medioambientales y la necesidad de realizar evaluaciones exhaustivas antes de avanzar con proyectos de esta envergadura. Mientras tanto, la respuesta del gobierno regional de Cerdeña es anticipada por muchos, ya que será crucial para el futuro del reciclaje de baterías en la región y, posiblemente, en toda Europa.

