El precio del cobre sufrió una caída el último viernes, afectado por un doble golpe económico: un dólar en fortalecimiento antes de la publicación de los datos de empleo en Estados Unidos, y una preocupante demanda debilitada en China, el principal consumidor de metales a nivel mundial.
Volatilidad en el Mercado de Metales
El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) experimentó una disminución del 1% a 8.525 dólares por tonelada métrica a las 1015 GMT, después de haber subido un 1.2% el día anterior. Este retroceso en los precios del cobre ilustra la volatilidad inherente en el mercado de metales, particularmente en respuesta a las fluctuaciones en la economía mundial.
La fortaleza del dólar también ha tenido un efecto de presión en los precios de los productos básicos que cotizan en la moneda estadounidense. Para aquellos compradores que utilizan otras monedas, estos productos se vuelven más costosos con un dólar fuerte. Este fenómeno no solo se aplica al cobre, sino también a otros metales básicos como el aluminio, el zinc, el níquel y el plomo.
La Problemática del Gigante Asiático
En China, los índices de producción manufacturera (PMI) están en territorio contractivo, lo cual ejerce presión adicional sobre los precios de los metales. “En el frente chino, los PMI se encuentran en territorio contractivo, lo que también está ejerciendo presión sobre los precios de los metales”, dijo Naeem Aslam, director de inversiones de Zaye Capital Markets.
La comunidad económica global espera que China brinde más apoyo para impulsar su crecimiento económico, especialmente en los sectores de propiedad e infraestructura, ambos grandes consumidores de metales industriales. Sin embargo, una serie de anuncios en las últimas semanas han proporcionado pocos detalles sobre cómo se abordarán estas cuestiones.
Mirando al Futuro
A pesar de las preocupaciones actuales, Aslam sostiene que las preocupaciones sobre una recesión en Estados Unidos son exageradas, destacando los sólidos resultados de Amazon durante la noche. Mientras tanto, en China, un área positiva se puede encontrar en los nuevos pedidos del sector eléctrico. Se espera que esta actividad aumente las tasas de operación para los productores de cables y alambres de cobre a 86.8% en agosto, desde el 84.8% en julio, según el Mercado de Metales de Shanghái.

