Algunos de los grandes nombres del cobre han encontrado aliados políticos de alto rango para apoyar sus esfuerzos por conseguir que el metal de alambrón se añada a una lista de minerales considerados críticos para Estados Unidos.
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La senadora Kyrsten Sinema, independiente por Arizona, envió el jueves una carta junto con otros legisladores instando a la Secretaria de Interior Deb Haaland a “revisar y reconsiderar la designación del cobre como mineral crítico”. Entre los firmantes figuran otros senadores cuyos estados de origen son centros de producción y fabricación de cobre, como Mark Kelly, de Arizona, Joe Manchin, de Virginia Occidental, Mike Braun, de Indiana, Raphael Warnock, de Georgia, y Mitt Romney, de Utah.
“Esto debería ser una obviedad”, dijo Sinema en una entrevista. “Tenemos grandes lagunas tanto en nuestra capacidad para extraer y procesar estos minerales para garantizar nuestra seguridad energética para el futuro, y la administración sabe lo importante que es el cobre para nuestra seguridad doméstica y nacional.”
La carta advierte de un “aumento significativo del riesgo de suministro” de cobre impulsado por acontecimientos económicos y geopolíticos como la guerra en Ucrania.
“Dada la enorme inversión requerida, el lapso de tiempo para nuevas fuentes de suministro y la demanda proyectada, el tiempo es esencial”, dice la carta.
Por otra parte, los representantes Brian Higgins, demócrata de Nueva York, y Robert Latta, republicano de Ohio, firmaron una carta el 2 de febrero en la que también pedían a Haaland que reconsiderara inmediatamente la inclusión del cobre como mineral crítico.
Esta iniciativa se suma a la presión ejercida por la Asociación para el Desarrollo del Cobre para instar al gobierno de EE.UU. a que considere crítico el cobre, uniéndose así a una lista de otros 50 minerales ya identificados como vitales por el gobierno. Entre los miembros de la asociación figuran algunos de los mayores productores de cobre, como Rio Tinto Group, BHP Group y Freeport-McMoRan Inc, así como fabricantes como Mueller Industries Inc.
La lista de minerales críticos de EE.UU. se actualiza cada tres años e incluye metales clave necesarios para la producción de baterías de vehículos eléctricos, como el níquel, el litio y el zinc. La última actualización, de 2022, no incluyó el cobre a pesar de los esfuerzos de los grupos de presión, aunque sí añadió el níquel y el zinc. Los senadores piden a la Casa Blanca que se salte la revisión trienal habitual y añada el cobre a la lista lo antes posible.
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Algunos de los mayores mineros y comerciantes de metales del mundo han advertido de que se producirá un déficit masivo de cobre, lo que frenará el crecimiento mundial y desviará el rumbo de los objetivos climáticos internacionales, dada su importancia para electrificar las economías.

