La Bolsa de Valores de Toronto (TSX Venture Exchange, TSXV) otorgó a Guanajuato Silver Company Ltd. la aprobación condicional para proceder con la adquisición de la mina Bolañitos, ubicada en el estado de Guanajuato, México. La transacción, previamente anunciada en noviembre de 2025, contempla la transferencia del activo por parte de Endeavour Silver Corp., en una operación valuada hasta en 50 millones de dólares estadounidenses.
El anuncio representa un paso estratégico para Guanajuato Silver, que busca consolidarse como uno de los principales productores de metales preciosos en México. Esta aprobación condicional implica que aún deben cumplirse ciertos requisitos regulatorios y administrativos antes de cerrar formalmente la operación, lo cual se prevé para enero de 2026.
La mina Bolañitos es una operación subterránea enfocada en la producción de plata y oro, ubicada dentro del prolífico cinturón mineralizado de Guanajuato, una zona que ha mantenido actividad minera continua desde la época colonial. Su planta de procesamiento tiene una capacidad instalada de 1,600 toneladas por día y ha operado bajo estándares modernos durante la última década. La inclusión de esta unidad dentro del portafolio de Guanajuato Silver fortalecerá significativamente su capacidad operativa y volumen de producción.
Guanajuato Silver, dirigida por su presidente y CEO, James Anderson, ya opera otras cuatro minas subterráneas en México: El Cubo, Valenciana, San Ignacio y Topia. Todas ellas se encuentran en las regiones de Guanajuato y Durango. La incorporación de Bolañitos permitirá a la empresa consolidar su presencia en el centro del país, donde se concentran sus principales activos, lo cual ofrece sinergias logísticas y operativas importantes.
Según lo declarado por la compañía, el acuerdo establece un pago inicial de 15 millones de dólares estadounidenses en acciones de Guanajuato Silver y pagos adicionales variables por hasta 35 millones de dólares, sujetos al rendimiento futuro de la operación. Estos pagos estarán ligados a la producción acumulada y al precio de los metales, lo que permite distribuir el riesgo entre comprador y vendedor, una estructura común en este tipo de transacciones dentro del sector minero.
La mina Bolañitos ha sido operada por Endeavour Silver durante más de una década. Su producción, aunque ha mostrado una tendencia decreciente en años recientes, aún mantiene reservas y recursos que justifican su continuidad. Guanajuato Silver planea realizar trabajos de exploración adicionales con el objetivo de extender la vida útil de la mina e incrementar su rendimiento. En particular, se prevé invertir en desarrollo de frentes subterráneos y en la optimización de procesos dentro de la planta de beneficio.
Desde el punto de vista regulatorio, la TSXV establece ciertos lineamientos que deben cumplirse para autorizar adquisiciones de esta magnitud. Entre ellos se incluyen la presentación de documentos técnicos actualizados, el cumplimiento de normas contables y de divulgación, así como procesos internos de aprobación corporativa. Guanajuato Silver ha informado que trabaja activamente para completar estos requisitos y cerrar la transacción conforme al calendario previsto.
Además del cumplimiento regulatorio, también se contemplan condiciones relacionadas con la integración operacional del activo. La empresa señaló que ha comenzado a planear la transición operativa de Bolañitos para asegurar la continuidad en la producción sin interrupciones, una práctica común en la industria minera para preservar el valor de los activos durante procesos de cambio de control.
La importancia de esta adquisición trasciende el crecimiento individual de la empresa. También tiene implicaciones para el distrito minero de Guanajuato, uno de los más emblemáticos de México. La región alberga más de cuatro siglos de historia minera, y su dinamismo depende en gran medida de que las minas activas mantengan niveles sostenidos de inversión y empleo. La llegada de nuevos operadores con planes de expansión puede representar un estímulo para la economía local, en términos de generación de empleos directos e indirectos, contratación de servicios, pago de impuestos y aportaciones sociales.
En ese sentido, la operación refleja una tendencia creciente entre empresas junior y medianas que buscan reactivar minas históricas con infraestructura existente. Esta estrategia permite acelerar el inicio o la ampliación de operaciones sin asumir los plazos y costos que implica desarrollar un proyecto desde cero. También reduce el riesgo exploratorio, al tratarse de activos con antecedentes probados de producción.
La operación también es relevante en el contexto de los precios actuales de los metales. La plata, que representa una parte importante del portafolio de Guanajuato Silver, ha mostrado un comportamiento favorable en los mercados internacionales, impulsado por su demanda industrial en sectores como energía solar, electrónica y tecnología médica. A su vez, el oro continúa siendo un refugio de valor frente a escenarios económicos inciertos, lo que refuerza el atractivo de activos que combinan ambos metales.
Desde la perspectiva del mercado bursátil, la transacción podría fortalecer la posición de Guanajuato Silver frente a inversionistas, al ampliar su base de recursos, reservas y capacidad productiva. Este tipo de movimientos es observado con atención por analistas del sector, ya que puede anticipar un incremento en la capitalización bursátil de la compañía y mejorar su perfil financiero ante potenciales rondas de financiamiento.
En los próximos días, se espera que la empresa divulgue más detalles sobre los avances en el cumplimiento de las condiciones requeridas por la TSXV. Una vez concretado el cierre, comenzará la fase de integración operativa y evaluación técnica para proyectar los escenarios de producción futura.

