Excellon Resources, empresa canadiense con operaciones en América Latina, ha iniciado una nueva fase de exploración en la mina Mallay, ubicada en la región de Oyón, Perú, con el objetivo de confirmar una expansión vertical del sistema de vetas que pudiera extender significativamente la vida útil del yacimiento. La estrategia se basa en reinterpretaciones recientes de datos geológicos que sugieren la presencia de un sistema epitermal multietapa con continuidad a profundidad, especialmente en las zonas conocidas como Pierina, Shafra y Mallay Deeps.
Mallay fue operada anteriormente por Compañía de Minas Buenaventura entre 2012 y 2018, período en el que produjo cerca de 6 millones de onzas de plata, 45 millones de libras de zinc y 35 millones de libras de plomo. Sin embargo, Excellon considera que el potencial geológico del yacimiento fue subestimado. Según su análisis, existen evidencias de mineralización más profunda con contenidos de oro que no fueron desarrollados durante la operación anterior.
La empresa ha reactivado labores subterráneas en los niveles 4090 y 4150. Hasta el momento se han rehabilitado más de 2,800 metros lineales de galerías, lo que permitirá realizar perforaciones de definición desde el interior de la mina. Está previsto que el programa comience en el último trimestre de 2025, con el propósito de confirmar la continuidad de las vetas a profundidad y delimitar zonas con alto contenido de metales preciosos.
Además, Excellon planea realizar un programa de perforación adicional en la veta Isguiz, con un total estimado de 13,000 metros, y otro de 3,500 metros en la zona Shafra. Estas actividades forman parte de un enfoque integral para actualizar los recursos del proyecto y evaluar una posible reanudación de la producción hacia 2026, si las condiciones técnicas y económicas lo permiten.
Mallay cuenta con infraestructura existente que incluye una planta de flotación con capacidad de 600 toneladas por día, accesos subterráneos habilitados, instalaciones para disposición de relaves y conexión a la red eléctrica nacional. Esta base operativa representa una ventaja comparativa frente a nuevos desarrollos mineros, al reducir significativamente los tiempos y costos de reinicio.
Actualmente, Excellon posee los permisos necesarios para llevar a cabo exploración avanzada en el sitio. Sin embargo, la compañía no ha emitido todavía un estudio de factibilidad actualizado ni una decisión formal sobre reinicio de operaciones. En sus comunicados oficiales ha enfatizado que cualquier proyección futura está sujeta a la verificación de recursos, resultados de perforación y condiciones de mercado, en especial los precios de la plata, el oro y otros metales asociados.
Desde el punto de vista técnico, la hipótesis de un sistema mineral multietapa en Mallay es consistente con otros depósitos de tipo epitermal en la región andina. Este tipo de mineralización suele presentar zonación vertical, con metales base en niveles superiores y mayor contenido de oro en profundidad, un patrón observado en varios distritos mineros del Perú y otros países de la franja metalogenética sudamericana.
La estrategia de Excellon se alinea con una tendencia reciente en la industria: la revitalización de minas inactivas con base en nuevas interpretaciones geológicas y tecnología moderna de exploración. En lugar de buscar únicamente proyectos greenfield, algunas empresas están apostando por activos con infraestructura en pie, permisos vigentes y conocimiento histórico del subsuelo.
En términos de impacto local, un eventual reinicio de operaciones en Mallay implicaría la reactivación de empleo directo e indirecto en la zona de Oyón, así como la generación de ingresos por canon y regalías. Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de exploración avanzada, las expectativas son altas entre los actores regionales debido al potencial económico y social que representa.
A nivel corporativo, Excellon busca con este proyecto reforzar su presencia en el segmento de metales preciosos en América Latina. La empresa ya cuenta con experiencia operativa en México y ha señalado su intención de consolidar un portafolio diversificado en la región. En ese contexto, Mallay se presenta como una oportunidad estratégica, con posibilidad de producción a mediano plazo, en un país con tradición minera y estabilidad regulatoria relativa.
Si bien aún falta información clave para una decisión final, el interés renovado por Mallay confirma que la mina sigue siendo un activo con valor latente. La combinación de vetas profundas con contenido de plata y oro, infraestructura instalada y permisos habilitantes, posiciona al proyecto como uno de los más avanzados entre las minas actualmente inactivas en Perú.

