La operación pone a prueba el poder de la CMRG para centralizar las importaciones chinas de mineral de hierro y confirma la resiliencia del comercio minero global.
La empresa australiana BHP Group, uno de los mayores productores de mineral de hierro del mundo, concretó la venta de al menos cuatro cargamentos del insumo a compradores chinos, a pesar de que la China Mineral Resources Group Co. (CMRG) había solicitado suspender nuevas adquisiciones denominadas en dólares de productos provenientes de esa compañía.
Estas operaciones, que incluyeron cargamentos de los tipos Mining Area C fines y Newman fines, se realizaron mediante ofertas privadas y se acordaron con descuentos de dos dígitos respecto al índice de referencia, con fechas de entrega previstas para noviembre y diciembre de 2025, según confirmaron fuentes del mercado a Fastmarkets MB y Bloomberg.
China intenta centralizar compras estratégicas
La CMRG, entidad respaldada por el gobierno chino, fue creada en 2022 con el objetivo de centralizar y negociar de forma más coordinada las importaciones chinas de mineral de hierro. Esta iniciativa responde a la alta dependencia del país asiático de proveedores extranjeros, especialmente de Australia y Brasil, en un mercado global altamente concentrado.
Actualmente, cerca del 70 % de las importaciones chinas de mineral de hierro provienen de solo tres empresas: BHP, Rio Tinto y Vale. En este contexto, China busca mejorar su poder de negociación y reducir la volatilidad de precios mediante una estrategia de compras unificadas.
Sin embargo, el caso BHP revela que la capacidad de la CMRG para imponer su criterio sobre las decisiones de compra de las acerías no es absoluta. Las ventas recientes indican que varios compradores —incluidos operadores estatales y privados— decidieron actuar de forma independiente, adquiriendo los cargamentos a pesar de las recomendaciones.
BHP apuesta por mantener su relación con China
La decisión de BHP de continuar con sus envíos al mercado chino representa una estrategia para preservar su posicionamiento en un destino clave. China es el principal consumidor mundial de mineral de hierro, insumo esencial para la producción de acero, y representa más del 60 % del comercio marítimo global del mineral.
Si bien los descuentos aplicados podrían implicar un impacto en los márgenes de rentabilidad, la empresa australiana privilegia la continuidad comercial en un entorno geopolítico cada vez más complejo.
Según expertos del sector, el gesto de BHP también podría interpretarse como una señal de que las relaciones comerciales con China siguen siendo prioritarias, incluso frente a presiones regulatorias o cambios en la política de importación.
¿Un desafío directo a la autoridad de la CMRG?
Aunque no se trata de una infracción legal —la CMRG no tiene facultades formales para prohibir compras—, estas ventas sí representan una ruptura simbólica del consenso que Beijing intenta construir en torno a sus nuevas políticas de aprovisionamiento.
Además de recomendar no adquirir cargamentos de BHP en dólares, la CMRG también había sugerido evitar específicamente la compra del producto “Jimblebar blend fines”, otro tipo de mineral producido por la compañía australiana. Sin embargo, esta directiva no parece haber sido seguida estrictamente por las empresas chinas.
Para analistas de Fastmarkets, esta situación podría derivar en una reconfiguración temporal del mercado spot, con mayores descuentos y más ventas bilaterales fuera del alcance de las autoridades centralizadoras.
¿Qué implicaciones tiene para el mercado?
La persistencia de las exportaciones de BHP hacia China —incluso con obstáculos políticos o institucionales— confirma la resiliencia del comercio internacional de materias primas. En particular, el sector minero ha demostrado históricamente una capacidad notable para adaptarse a restricciones regulatorias, disputas comerciales y cambios en la demanda.
El caso también puede tener consecuencias indirectas sobre los precios internacionales del mineral de hierro, ya que las ventas con descuento tienden a presionar los índices a la baja. Esto podría beneficiar temporalmente a otras economías importadoras, pero también afectar a productores que dependen de precios estables, como Brasil o Sudáfrica.
Por otro lado, el episodio refuerza la percepción de que la CMRG aún no ha consolidado su autoridad, y que la transición hacia un sistema de compras centralizadas será más lenta y compleja de lo previsto.

