En medio de una creciente necesidad global por metales estratégicos, impulsada por la transición energética, el desarrollo de infraestructura digital y la industria de defensa, un nuevo fondo de inversión con sede en Australia ha irrumpido en el sector minero con un enfoque decidido. Se trata de Benwerrin Investment Partners, una firma fundada por exdirectivos de Taurus Funds Management que busca llenar el vacío dejado por el retiro de capital tradicional en la minería.
El anuncio fue realizado este martes y plantea una estrategia clara: proporcionar hasta 500 millones de dólares por proyecto en iniciativas centradas en metales base como el cobre, metales preciosos y algunos industriales, dejando de lado operaciones en zonas de alto riesgo geopolítico o procesamiento metalúrgico. Con oficinas en ciudades clave como Perth, Melbourne, Vancouver, Toronto y Denver, Benwerrin aspira a convertirse en un actor relevante en el financiamiento privado para minería en todo el mundo.
Un entorno financiero cada vez más desafiante para la minería
La industria minera, en especial las compañías junior y de tamaño medio, enfrenta hoy un entorno de financiamiento cada vez más complejo. Bancos tradicionales y fondos institucionales han restringido su exposición al sector por razones regulatorias, ESG y de volatilidad. Esto ha dejado a muchos desarrolladores con proyectos técnicamente viables, pero sin acceso a capital.
“El mercado está clamando por capital. Hay un número impresionante de proyectos que necesitan construirse en una gama diversa de metales”, declaró Martin Boland, socio director de Benwerrin y exbanquero de inversión de Barclays, en entrevista con Reuters. Aunque la firma no reveló el monto total de fondos disponibles —debido a restricciones regulatorias en Estados Unidos—, sí confirmó su intención de apoyar proyectos desde decenas de millones hasta medio millardo de dólares.
Este tipo de capital privado busca llenar el vacío dejado por las instituciones financieras tradicionales. En palabras de Boland: “Dado el retiro de los proveedores tradicionales de capital, el financiamiento privado tendrá que llenar ese vacío de forma significativa”.
Financiamiento con estructuras flexibles
Benwerrin no operará como un fondo de capital tradicional. La firma se enfocará en proporcionar financiamiento mediante préstamos, regalías o contratos de streaming, estructuras cada vez más populares entre las compañías mineras, especialmente en América del Norte. Estos mecanismos permiten al desarrollador acceder a capital sin diluir su participación accionaria, a cambio de una porción futura de la producción o los ingresos.
Firmas como Franco-Nevada, valorada en más de 37 mil millones de dólares, han validado este modelo en el mercado, convirtiéndose en referencia para este tipo de financiamiento alternativo. Benwerrin sigue esta línea, pero con un enfoque más diverso en cuanto a tipo de metales y regiones, aunque evitando ciertos mercados de alto riesgo como partes de África occidental.
“África sigue siendo una región invertible para nosotros, pero de forma más selectiva que hace cinco años”, puntualizó Boland.
Metales estratégicos en el centro de la transición energética
El lanzamiento de Benwerrin se produce en un momento en que la demanda de metales críticos como el cobre, el níquel, el litio y el cobalto no deja de crecer. Estos materiales son esenciales para la fabricación de baterías, infraestructura energética, redes eléctricas, turbinas eólicas, y más recientemente, centros de datos y sistemas de defensa.
Mientras Estados Unidos y sus aliados estratégicos —incluidos Canadá, Australia y países europeos— buscan reducir su dependencia de China en la cadena de suministro de minerales críticos, crecen las oportunidades para nuevos inversionistas que puedan respaldar proyectos en jurisdicciones estables.
La propia Corporación Financiera Internacional (IFC) y otras agencias multilaterales han mostrado interés en colaborar con fondos privados especializados en recursos naturales, como Benwerrin, para acelerar el desarrollo de proyectos con alto potencial pero considerados “riesgosos” por el sistema financiero tradicional.
En este contexto, destaca también el reciente anuncio de Orion Resource Partners, uno de los fondos de inversión minera más grandes del mundo, que se asoció con los gobiernos de Estados Unidos y Abu Dabi para movilizar 1,800 millones de dólares destinados a proyectos mineros y de refinación a nivel global.
La presencia de Doug Silver, cofundador de Orion y pionero en el modelo de financiamiento vía streaming, como asesor de Benwerrin, refuerza la credibilidad técnica y financiera del nuevo fondo australiano.
Perspectiva estratégica y rol de los metales
Aunque Benwerrin no centrará sus esfuerzos en minerales de tierras raras, Boland reconoció la importancia creciente de una cartera diversificada de metales para enfrentar los retos globales. “La transición energética, la demanda asociada a la inteligencia artificial y las necesidades de defensa están haciendo que los inversionistas comprendan el papel fundamental de los minerales”, explicó.
El enfoque estará en proyectos brownfield, es decir, aquellos con infraestructura existente que necesitan capital adicional para expandirse o modernizarse. Esta estrategia reduce el riesgo operativo y acorta los tiempos de desarrollo, dos factores clave para inversionistas que buscan exposición a activos reales con retornos ligados a la inflación.
Benwerrin no apuesta por la minería de frontera, sino por desarrollos técnicamente sólidos y viables desde el punto de vista regulatorio y ambiental. Para ello, contará con un equipo de 14 especialistas, incluyendo expertos en sostenibilidad, que brindarán soporte técnico a las decisiones de inversión.
Un impulso que puede marcar la diferencia
La entrada de Benwerrin al ecosistema minero global llega en un momento crítico. La industria enfrenta simultáneamente una crisis de inversión, una presión sin precedentes por cumplir con estándares ESG y una demanda global acelerada por materiales estratégicos. En ese contexto, contar con nuevos vehículos de capital privado especializados puede marcar la diferencia entre el éxito o el abandono de muchos proyectos clave para el futuro energético del planeta.
Aunque aún no se han revelado los primeros destinos del capital de Benwerrin, se espera que América del Norte, Australia y América Latina figuren como prioridades en su estrategia geográfica.
Su nacimiento, respaldado por experiencia técnica, visión de largo plazo y un enfoque de riesgo controlado, representa una señal clara: la minería sigue siendo un sector estratégico y rentable cuando se entiende su complejidad y se invierte con conocimiento.

